Como centinelas en la noche


Con el nuevo número de abril llegamos a todos ustedes compartiendo significativas
alegrías. En el orden del Movimiento de los Focolares valoramos mucho la reelección de la presidente Margaret Karram. Su cercanía, escucha, capacidad de concebir horizontes amplios como lo es el objetivo del Movimiento, todo en la senda del Que todos sean uno, creemos que puede dar al interno de la Obra de María una importante consolidación de los procesos iniciados. Al mismo tiempo, pensando hacia la vida de la sociedad, su compromiso nos ofrece la posibilidad de un salto sustancial hacia nuevas metas. Igualmente valoramos la elección del Co presidente, el Dr. Roberto Almada, quien en esa novedosa forma de gobierno varón-mujer establecida en lo constitutivo de los estatutos del Movimiento de los Focolares, podrá dar un gran aporte a la gobernanza del mismo.
Ponemos el acento en la fraternidad como camino político, económico, social, cultural,
comunicacional, como siempre y siempre renovado. En este número no deja de maravillarnos que un país como Cuba, sufriente de mil penurias impuestas en distintos momentos de su historia y por distintas fuerzas, camine con tenacidad en busca de una real encarnación del Evangelio en la vida de su gente lo que, en definitiva, posibilita el florecer de la fraternidad.
A nuestra gran región amenazada por conflictos entre países, generados en su mayoría por
intereses foráneos de discordia, recordemos a Maquiavelo con su sentencia “divide y triunfarás”.
Las divisiones las más de las veces son proyectadas por los grandes monitores de la geopolítica mundial. En este contexto sembrar semillas fraternas, cultivar campos de trigo sano, para seguir la metáfora, no es nada fácil, pero tampoco imposible. Es allí donde depositamos nuestra fe y vemos brotar siempre desde abajo y desde adentro semillas y campos de vida abundante, de sabiduría de los pueblos, de las comunidades, de las familias…
Nos mantenemos alertas, despiertos como centinelas en la noche de nuestro planeta, seguros y
esperanzados que el amanecer está más cerca de cuanto aparece. Seguimos en camino con todos
ustedes.
Por Susana Nuin Núñez