Sembrando unidad y fraternidad: La experiencia del Focolar Temporal en Huánuco, Perú

Del 1 al 13 de septiembre de 2026, una equipo del Movimiento de los Focolares llevó adelante una misión en San Rafael y distintas comunidades de Huánuco, compartiendo el «arte de amar» con cientos de estudiantes, familias, docentes y la Iglesia local.

Del 1 al 13 de septiembre de 2026, las voluntarias Lida y Bertha, las focolarinas Edi y Rosario, junto a las familias integradas por Hernán y Diana, vivieron una intensa experiencia de Focolar Temporal en el departamento de Huánuco, Perú. Durante dos semanas, la iniciativa llegó al corazón de colegios, parroquias y comunidades rurales para sembrar el carisma de la unidad.

El «Dado del Amor» en el colegio Divino Maestro

La primera semana estuvo marcada por el trabajo con aproximadamente 250 alumnos de primaria del Colegio Divino Maestro de San Rafael. Con el apoyo del párroco P. Ricardo Domínguez Espíritu y la profesora Elva, los niños se adentraron en la vocación de los Gen 4 (los más pequeños del Movimiento de los Focolares) y recibieron una propuesta pedagógica y de vida: El Dado del Amor.

A través de dinámicas, juegos y diálogos, los estudiantes descubrieron herramientas concretas para vivir el perdón, el cuidado recíproco y la reconciliación en la cotidianidad de sus aulas. La vivencia culminó con una emotiva misa escolar donde los niños ofrendaron sus actos de amor realizados durante la semana.

Acompañar a las familias y a los educadores

El carisma también involucró activamente a los adultos de la comunidad educativa:

  • Encuentro con padres de familia: Alrededor de 100 madres y padres participaron en talleres donde reflexionaron sobre el perdón en el hogar, la educación en valores de solidaridad y el rol de la familia como fuente de paz y fraternidad.
  • Formación para docentes: Un grupo de 16 profesores se reunió para recibir el «Dado del Amor» como una herramienta pedagógica para el aula, compartiendo desafíos y generando propuestas para promover la esperanza y la buena convivencia.

Sembrando en la juventud y en la Iglesia local

Durante la segunda semana, el equipo extendió la misión al nivel secundario en el Colegio Víctor Raúl Haya de la Torre, abordando las Bienaventuranzas con más de 100 estudiantes junto a la profesora Norka Herrera. Los jóvenes elaboraron compromisos contra el bullying, el cuidado del entorno escolar y proyectos de solidaridad comunitaria.

Uno de los momentos institucionales más significativos fue la audiencia con Monseñor Pedro Bustamante, obispo de la diócesis. En un clima cálido y fraterno, Monseñor valoró el trabajo del Movimiento de los Focolares, animó a continuar con firmeza la misión en San Rafael y pidió acompañar de cerca la labor del P. Ricardo en la parroquia.

Raíces, comunidad y compromisos de futuro

La misión abarcó además recorridos espirituales y comunitarios: desde visitas al Santuario del Señor de Chacos y al Santuario de María en Las Pampas, hasta encuentros con niños en Tomaykichwa y Mati Grande, y una visita a la Granja Ecológica Lindero (promovida por Paz y Esperanza).

El Focolar Temporal de Huánuco no concluye con la despedida, sino que deja un plan de acción para el futuro:

  1. Acompañamiento continuo: Continuidad en los talleres con docentes y alumnos, incluyendo espacios de encuentro para jóvenes provenientes de zonas altas que residen solos durante la semana en San Rafael.
  2. Acción social y comunitaria: Organización de pasacalles, campañas de prevención del bullying y recolección de víveres/ropa para los más necesitados.
  3. Redes de fraternidad: Encuentros virtuales periódicos entre educadores locales y docentes de otras ciudades del Perú para fortalecer el intercambio de experiencias.

Si quieres conocer cómo se desarrollo la vida del focolar temporal de Huánuco en el día a día te invitamos a descargar el boletín compartido por la comunidad local en el Perú.

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