“Lux”, simbología mística y estética visual

El nuevo álbum de Rosalía, cantautora actriz española, combina la interpretación dramática con una simbología sagrada moderna. La obra integra elementos visuales, indumentaria y capacidades vocales que reinterpretan la conexión humana con lo sagrado desde una perspectiva contemporánea.

Rosalía define este trabajo como una ruptura respecto a sus discos previos ganadores del Grammy. El mal querer y Motomami consolidaron su fama con ritmos urbanos experimentales, pero ahora la compositora de 33 años prioriza un anhelo de guía espiritual. Las quince pistas incluyen fragmentos en latín, árabe y hebreo, con una instrumentación

que varía desde cuerdas clásicas y electrónica con “Lux”, simbología mística y estética visual la participación de Björk hasta un coro de niños de un monasterio milenario. La artista sostuvo que en una era carente de fe resulta necesario buscar certezas y afirmó que duda menos de su vocación cuando trabaja al servicio de Dios.

(…) Las letras de Lux abordan conceptos de poetas místicos medievales y hagiografías de santas. La canción “Dios es un stalker” compara a la divinidad con un amante obsesionado.

En el tema “Reliquia”, la autora se equipara con santas femeninas y enumera partes de su cuerpo dejadas en distintas ciudades. Otra pieza titulada “Divinize” trata sobre el concepto

de abandonar el alma para permitir la entrada de Dios. Rosalía detalló sobre su proceso de lectura: “Me acompañan a lo largo de todo el proceso”. El cambio de registro mantuvo el

rendimiento comercial del proyecto. El disco ubicó cuatro canciones en el Top 50 global de Spotify durante la semana de lanzamiento. Esta cifra superó la cantidad de temas simultáneos en esa lista de artistas como Taylor Swift.

Figuras relevantes de la música validaron la propuesta. Madonna se declaró fanática del álbum y el compositor Andrew Lloyd Webber calificó a Lux como el “álbum de la década”. Josep Oton, profesor de historia religiosa del ISCREB en Barcelona, señaló que la artista logró hacer música popular con raíces culturales profundas. Oton concluyó: “Cualquiera puede escucharla, y personas con diferentes antecedentes pueden llevarse cosas diferentes. Es música pop, pero es profunda”.

Fuente https://www.lanacion.com.ar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *