En el evento “Restarting the Economy”, patrocinado por la Fundación creada por iniciativa del Papa Francisco, más de 600 jóvenes debaten cómo cambiar las reglas de una economía que a menudo genera desigualdad. Entre los participantes se encuentran ponentes como el padre Paolo Benanti, el único miembro italiano del Comité de Inteligencia Artificial de las Naciones Unidas, y Helen Alford, economista y presidenta de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales.
Federico Piana – Ciudad del Vaticano
Más de 600 jóvenes, en su mayoría mujeres, de 66 países se reunieron en Castel Gandolfo, a las afueras de Roma, con un objetivo: repensar el sistema económico global a la luz de las características del Jubileo bíblico, como la liberación de los esclavos, la restitución de tierras y la condonación de las deudas. El evento internacional “Restarting the Economy”, organizado por la Fundación “The Economy of Francesco”, —que comenzó el 28 de noviembre y concluirá mañana con una ceremonia dedicada a la esperanza que nunca decepciona— invita a economistas, emprendedores y creadores de cambios concretos a un diálogo cercano con teólogos, académicos, activistas, artistas y responsables de políticas públicas para encontrar maneras de cambiar las reglas de una economía que a menudo genera desigualdad.
Revolución profunda
Ponentes como el teólogo padre Paolo Benanti, único italiano miembro del Comité de Inteligencia Artificial de las Naciones Unidas; la hermana Helen Alford, economista y presidenta de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales; y Massimo Mercati, un empresario que busca fusionar la ética y la práctica empresarial, por nombrar sólo algunos, se alternan en una serie de mesas redondas, talleres y sesiones plenarias, algunas de las cuales también tienen lugar en Borgo Laudato Sì.
Proceso largo
«Nuestro objetivo es transformar profundamente la economía», explicó Jean-Marc Santolin, vicepresidente de la asamblea de la Fundación, a los medios vaticanos. Pero esta transformación trascendental, añadió, «no se puede lograr en poco tiempo. Es un proceso muy largo que requiere la participación continua de los jóvenes en proyectos concretos. Y además, debe haber colaboración intergeneracional. Por lo tanto, podemos definir nuestro encuentro como el oxígeno que impulsa el camino que estamos emprendiendo».
Colaboración generacional
El espíritu de “Restarting the Economy”, es, sobre todo, el de compartir: «De todo el mundo se comparten proyectos e iniciativas, impulsados por individuos o grupos, que abarcan desde la pobreza hasta la Inteligencia Artificial, desde la reforestación hasta la creación de pozos de agua». Este evento también reúne a dos generaciones de jóvenes. La primera, que en 2019 dio lugar a la creación de la Fundación “The Economy of Francesco”, y la actual, que la apoya y pretende tomar las riendas en el futuro. «Es maravilloso», añade Santolin, «saber que existen estas personas a las que podemos apoyar con nuestra experiencia y que tienen la energía joven para decir: sigamos cambiando las cosas, sin hacernos demasiadas preguntas».

