107 regalos con nombre y apellido (Ecuador)

En la Navidad del 2021 empezamos con un grupo de amigos del Movimiento de los Focolares una actividad que nos atrajo por su dimensión social y que consistía en dar de comer a quien encontrábamos en las calles.

En el 2022 pensamos que podíamos dar un paso más y decidimos dar la comida un sábado al mes, pero nos dimos cuenta de que era importante la proximidad a las personas que se encontraban en condiciones de calle y fue así como en julio 2022 nos lanzamos a preparar la comida dos veces al mes.

A medida que pasaba el tiempo, se nos hacía claro que dos veces al mes era poco y, ¿por qué no hacerlo todos los sábados? En el 2025 con un poco de temor e incertidumbre, decidimos dar la comida todos los sábados y, con la ayuda de Dios y la generosidad de muchas personas que tenían la misma exigencia, lo logramos.

Convencidos de que “todo lo que hacíamos al más pequeño de nuestros hermanos, se lo hacíamos a Jesús”, cada vez que nos encontrábamos conversábamos en la posibilidad de hacer en navidad algo lindo y especial con nuestros amigos de la calle. Surgió hacerle un regalo personal y entregarlo en un agasajo exclusivo para ellos. Pero para esto decidimos conocerlos más, saber las edades, tallas de ropa y de zapatos. Juntos hicimos un pequeño censo y logramos anotar 107 personas y ese mismo día le entregamos una invitación para el agasajo de manera que se sintieran amados personalmente. Era muy simpático, porque al preguntarles el número de zapatos que usaban se alegraban mucho.

Queríamos entregarles un par de zapatos nuevos a cada uno y le pedimos a Jesús que nos diera los zapatos para Él en cada una de estas personas.

¡Ni nosotros mismos lo podíamos creer! Llegó el dinero y logramos comprar 102 pares, luego nos llegaron otros 15 pares. También nos llegó todo las fundas de caramelos, los helados y mucha ropa. Todo pensado por el amor de Dios. Claro, que esto significó que trabajáramos más preparando los regalos… Constatamos la Providencial mano de Dios y que “hay más alegría en dar que en recibir” , que “Dios ama a quien da con alegría” y así lo experimentamos.

¡107 regalos con nombre y apellido!

Llegó el día. El párroco muy gentilmente nos prestó las instalaciones y todo lo que necesitábamos para el evento. Nos organizamos en equipos de trabajo. El equipo de logística preparó el patio, carpas, sillas, etc, mientras que el equipo de cocina se encargó del almuerzo en la sede del FEPP, que es una ONG que trabaja también por esta causa.

En total asistieron 152 personas. Comenzamos la actividad con juegos y concursos, todos estaban llenos de alegría y entusiasmo. Organizamos nueve estaciones que simbolizaban un día de la novena de Navidad. Luego se compartió un helado y cantamos villancicos, para hacerles vivir el ambiente navideño. Después, el almuerzo: un rico arroz navideño con una presa de pollo y jugo para cada uno. Mientras ellos disfrutaban del almuerzo, seguíamos con los villancicos de fondo. Finalmente, la distribución de los regalos, comenzamos con aquellos que habían recibido la invitación de parte nuestra y luego también con los otros. Todos pudieron recibir su regalo, quedamos sin nada.

Nosotros estábamos conmovidos y sorprendidos al ver que Jesús nos dio todo lo que necesitábamos para cada uno.

Los equipos organizadores terminamos muy cansados, pero super felices porque descubrimos que valió la pena el esfuerzo de hacer este agasajo a Jesús en aquellas personas necesitadas. Regresamos a nuestras casas con una plenitud inmensa porque habíamos vivido la “proximidad al estilo de Dios”.

Estamos convencidos de que esto no termina aquí que, con la ayuda de Dios, seguiremos adelante amando concretamente a nuestros hermanos que viven en situación de vulnerabilidad.

Por Jorge Nicolás Iturralde Vasco- Ecuador

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