{"id":9890,"date":"2024-06-18T08:00:00","date_gmt":"2024-06-18T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/?p=9890"},"modified":"2024-06-17T12:58:06","modified_gmt":"2024-06-17T16:58:06","slug":"la-madre-articulo-especial-del-psicologo-ezio-aceti","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/la-madre-articulo-especial-del-psicologo-ezio-aceti\/","title":{"rendered":"La Madre: art\u00edculo especial del psic\u00f3logo Ezio Aceti"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>Ezio Aceti es un psic\u00f3logo italiano reconocido por su trabajo con j\u00f3venes y familias, quien nos ofrece un art\u00edculo especializado para nuestros lectores. Sus temas siempre son actuales para padres de familia y personas que hacen parte de la formaci\u00f3n de las nuevas generaciones.&nbsp;<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>Generalmente escuchamos de las madres de hoy decir respecto a los hijos, que las madres de ayer no tuvieron que hacer el mismo esfuerzo que ellas para criarlos, para educarlos, para explicarles la vida y la muerte, para guiarlos en la elecci\u00f3n de amigos, empresas, escuela, no tuvieron que preocuparse por el buen uso de las tecnolog\u00edas y las redes sociales. Pero pregunt\u00e9monos: \u00bfCu\u00e1l es la funci\u00f3n de la madre en la vida de los hijos?<\/p>\n\n\n\n<p>Reflexionaremos sobre cuatro aspectos:<\/p>\n\n\n\n<p>1. Act\u00faa como un espejo<\/p>\n\n\n\n<p>2. Lo suficientemente buena<\/p>\n\n\n\n<p>3. Actuar como una ventana al mundo<\/p>\n\n\n\n<p>4. Las etapas de la madre<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">1. La primera funci\u00f3n de la madre es actuar como espejo<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"383\" height=\"287\" src=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Ezio-Aceti_La-Madre1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-9898 size-full\" srcset=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Ezio-Aceti_La-Madre1.png 383w, https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Ezio-Aceti_La-Madre1-300x225.png 300w\" sizes=\"(max-width: 383px) 100vw, 383px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p>No hay duda de que la sociedad actual es m\u00e1s compleja que hace una generaci\u00f3n, por lo que es seguro asumir que la funci\u00f3n de la madre se ha vuelto m\u00e1s compleja; sin embargo, aqu\u00ed puede que no seamos muy populares, la funci\u00f3n de la madre (la verdadera funci\u00f3n de la madre o, mejor dicho, la \u00fanica funci\u00f3n de una verdadera madre&#8230;) no ha cambiado en absoluto.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la funci\u00f3n de la madre? Actuar como un espejo para el ni\u00f1o, devolvi\u00e9ndole la primera mirada a s\u00ed mismo, importante en la construcci\u00f3n de su propio sentido de identidad, as\u00ed como la mirada de confianza hacia el otro. Pensemos en el poder que tiene la madre en ese momento: el ni\u00f1o, al ver la mirada de la madre, asume la mirada del mundo, hace suya su posici\u00f3n en el mundo, a trav\u00e9s de esa mirada. Y a\u00fan m\u00e1s: en esa mirada que se ve a s\u00ed mismo, comienza a desarrollar su identidad.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">2. Una madre lo suficientemente buena<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text has-media-on-the-right is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:auto 36%\"><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p>Tratemos de entender cu\u00e1ndo una madre puede ser considerada, seg\u00fan el pediatra y psicoanalista brit\u00e1nico Donald Winnicott (1896-1971), \u00absuficientemente buena\u00bb al nacer el ni\u00f1o no existe como individuo, sino que es miembro de una pareja y se fusiona con la realidad externa porque no es consciente de los l\u00edmites que separan el interior y el exterior (relaci\u00f3n simbi\u00f3tica). Para un desarrollo adecuado, el ni\u00f1o no necesita una madre perfecta, sino una madre que sea lo suficientemente buena como para adaptarse a las necesidades del reci\u00e9n nacido y apoye su sentido de omnipotencia.<\/p>\n<\/div><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img decoding=\"async\" width=\"214\" height=\"286\" src=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Ezio-Aceti_La-Madre3.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-9899 size-full\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Una madre que est\u00e1 demasiado presente y nunca permite que el ni\u00f1o se frustre o se queje, ni que explore de forma aut\u00f3noma o que no lo mire o no se dirija a \u00e9l, acaba creando una dependencia en el ni\u00f1o que con el tiempo se convierte en una fuente de infelicidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, una madre omnipresente, que conoce todas las respuestas antes de que el ni\u00f1o haga las preguntas, omnipotente porque llega a todas partes (y cuando no llega se siente culpable) no es una buena madre. Las madres perfectas crean ni\u00f1os enfermos. Suena absurdo, pero es as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">3. Actuar como una ventana al mundo<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img decoding=\"async\" width=\"338\" height=\"296\" src=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Ezio-Aceti_La-Madre4.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-9900 size-full\" srcset=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Ezio-Aceti_La-Madre4.png 338w, https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Ezio-Aceti_La-Madre4-300x263.png 300w\" sizes=\"(max-width: 338px) 100vw, 338px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p>El \u201cespejo-mirada\u201d es necesario al comienzo de la vida del reci\u00e9n nacido se convierte en una \u201cventana-mirada al mundo\u201d. La fusi\u00f3n inicial es inevitable, la naturaleza misma lo pide y lo quiere as\u00ed: hijo y madre son uno, nadie puede entrar en esta relaci\u00f3n. Pero entonces el espejo se hace a\u00f1icos, debe romperse. Y el espejo es reemplazado por una ventana. La madre se abre y se lleva a su hijo con ella: le permite explorar el mundo, vivir su singularidad, conocer con su cuerpo, sin mediaci\u00f3n, meterse en la boca, escuchar, moverse, caer, encontrar dentro de s\u00ed la fuerza para levantarse, para preguntar.\u00a0<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p>El ni\u00f1o puede caminar solo sin que el adulto lo inhiba: los nuevos caminos son las amistades, el tipo de deporte, los h\u00e1bitos de higiene y alimentaci\u00f3n, el compromiso escolar. Una buena madre, a un cierto punto, se va.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">4) Las etapas de ser madre<\/h2>\n\n\n\n<p>Pero entonces, \u00bfC\u00f3mo ser madre?<\/p>\n\n\n\n<p>Te proponemos estas tres etapas para ser buenas madres:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Estar siempre ah\u00ed: en los primeros meses de vida del ni\u00f1o, se trata de dar presencia f\u00edsica y emocional, garantizando acciones de cuidado como alimentarse, mantenerse sano, limpio, haciendo que el ni\u00f1o perciba que hay alguien que protege, cuida, que establece un v\u00ednculo de confianza, una plataforma y trampol\u00edn para futuras relaciones interpersonales.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Estar en ella: en los a\u00f1os venideros, el ni\u00f1o aprende a estar incluso sin la presencia f\u00edsica de la madre, ya que desarrolla una imagen mental permanente de ella. Sabe que su madre volver\u00e1 al jard\u00edn de infantes incluso despu\u00e9s del horario escolar, sabe que no ha sido abandonado por sus abuelos, reconoce que es amado incluso cuando no se entrega a todo, cuando experimenta frustraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Estar ah\u00ed a contraluz: alrededor de los 8-10 a\u00f1os es necesario que la madre vaya desapareciendo poco a poco como figura omnipotente y solucionadora de cualquier problema y que permanezca transparente, como filigrana, fondo, dando espacio a la nueva persona que va surgiendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo las madres que conf\u00edan en el mundo, que no tienen miedo de haber sembrado el mal, que creen en la bondad del hijo que han engendrado, pueden hacer esto. S\u00ed, porque una madre no es solo la que genera, la que nos ense\u00f1a a caminar, la que acoge y protege; tambi\u00e9n es la que se suelta en alg\u00fan momento. El riesgo de no dejar que tu hijo corra solo es negarle la vida, mantenerlo bloqueado y atrofiado.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Ser madre hoy en d\u00eda es muy agotador, pero definitivamente hermoso y fascinante. El modelo es Mar\u00eda, la madre del amor hermoso, que no se desanim\u00f3 por la inmensa tarea de hacer crecer el hijo de Dios. Le pedimos su protecci\u00f3n y ayuda. Ella podr\u00e1 guiarnos con ternura y cuidado.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Por Ezio Aceti<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ezio Aceti es un psic\u00f3logo italiano reconocido por su trabajo con j\u00f3venes y familias, quien nos ofrece un art\u00edculo especializado para nuestros lectores. 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