{"id":9370,"date":"2024-06-02T11:19:00","date_gmt":"2024-06-02T15:19:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/?p=9370"},"modified":"2024-06-03T16:31:29","modified_gmt":"2024-06-03T20:31:29","slug":"violencia-social-en-tiempos-narcisistas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/violencia-social-en-tiempos-narcisistas\/","title":{"rendered":"Violencia social en tiempos narcisistas"},"content":{"rendered":"\n<p>Es cierto que no son una novedad &#8211;en las grandes ciudades- las historias de pandillas de j\u00f3venes y de enfrentamientos violentos entre grupos identitarios donde prima el resentimiento y la competencia cotidiana por el espacio propio, por el territorio.&nbsp; Pero las condiciones socioculturales actuales han mostrado elementos in\u00e9ditos en las formas de violencia, ahora cargadas de espectadores on line, que se reproducir\u00e1n indefinidamente por aquellos que graban las escenas de violencia para repartirlas una y otra vez, con orgullo de ser protagonistas de tales acontecimientos. &nbsp;Quedarnos mirando hechos puntuales de lo que hacen \u201cotros\u201d, nos anestesia para no ver que hay nuevas formas de violencia que atraviesan toda la sociedad y dejan cada vez m\u00e1s heridas en las nuevas generaciones, que naturalizan el desprecio, la falta de reconocimiento y el abandono.<\/p>\n\n\n\n<p>Las nuevas formas de violencia no son exclusivas de determinados sectores de la sociedad, ni de una franja etaria, y en cada contexto se manifiestan de diversos modos.<\/p>\n\n\n\n<p>El aislamiento colectivo de personas cada vez m\u00e1s encerradas en s\u00ed mismas, en su tel\u00e9fono inteligente, a quienes no les causa ning\u00fan inconveniente tratar con desprecio a los que se cruzan en su camino, porque simplemente alteran su c\u00f3modo espacio personal.&nbsp;La amabilidad y el buen trato se ven casi como un milagro en escenas cotidianas, incrementando las faltas de respeto donde personas que no se conocen, se vuelven unos contra otros como si se odiaran desde toda una vida, por cuestiones banales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Nada por encima de uno mismo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"391\" height=\"257\" src=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/ViolenciaJovenes-e1717361659196.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9400 size-full\" srcset=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/ViolenciaJovenes-e1717361659196.jpg 391w, https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/ViolenciaJovenes-e1717361659196-300x197.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 391px) 100vw, 391px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p>El hiperindividualismo contempor\u00e1neo, cargado de frustraciones sociales y de rencores hacia una realidad social injusta, que se percibe como imposible de cambiar, generan manifestaciones recurrentes de rechazo a toda persona o grupo que se perciba como perteneciente a la categor\u00eda de \u201cdominante\u201d, a todo tipo de \u201cautoridad\u201d, y a todos los que se consideren d\u00e9biles o simplemente por fuera de mi tribu, los que son simplemente \u201cdiferentes\u201d o porque no me gustan. <\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo no se puede pensar en \u201cnosotros\u201d, sino en clave de aislamiento tribal, como expresa Eric Sadin: \u201cen una l\u00f3gica de repliegue identitario y de competencias entre identidades y grupos de pertenencia, que llegan a guerras urbanas feroces e irracionales\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Todo lo que estructura la vida social (c\u00f3digos, reglas, usos, obligaciones, prohibiciones), se ve excluido del campo de atenci\u00f3n o se ve violentamente rechazado\u201d (Sadin, 217). Se desmorona as\u00ed el principio de autoridad y la conciencia de formar parte de un mundo junto a otros, desaparece el \u201cnosotros\u201d. La sociedad desaparece cuando se pierde la confianza en los otros. El enemigo es cualquiera, simplemente quien hace m\u00e1s fr\u00e1giles mis opiniones, disiente de lo que opino o encarna un modo de vida diferente del m\u00edo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Vidas a la intemperie<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Ya no hay tantos controles externos ni tradiciones ni reglas sociales que impongan el deber, pero al mismo tiempo, hay miedo de todo y de todos, especialmente de tomar decisiones, de equivocarse, de fallar, de no ser felices y perfectos.<\/p>\n\n\n\n<p>Son tiempos de una gran desorientaci\u00f3n, de un creciente relativismo moral que a su vez ha tra\u00eddo el surgimiento de fundamentalismos y fanatismos que condenan el presente y no pueden dialogar con el que piensa distinto. El narcisista posmoderno predica la autenticidad y la transparencia mientras vive en la incoherencia y la violencia sin culpa, confunde la agresi\u00f3n con sinceridad y se crispa por todo lo que no le gusta, especialmente cuando tiene que renunciar a sus caprichos o deseos de satisfacci\u00f3n inmediata. Est\u00e1 cada vez m\u00e1s informado, pero poco formado, m\u00e1s influenciable, menos cr\u00edtico y superficial, m\u00e1s esc\u00e9ptico y menos profundo. Las grandes estructuras socializadoras perdieron autoridad y el individuo queda a la intemperie, ya que la liquidaci\u00f3n de las costumbres y el olvido de las tradiciones culturales ha desarticulado el mundo de la familia y ha complejizado las relaciones.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Elogio del ego\u00edsmo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>La legitimaci\u00f3n cultural narcisista del ego\u00edsmo atraviesa todos los sectores sociales y edades, no se puede se\u00f1alar a un sector de la sociedad, porque no es exclusivo de ning\u00fan grupo. Lo cierto es que se escucha poco hablar en contra del ego\u00edsmo, que es lo contrario al amor y a la solidaridad. Se naturaliza en todos los niveles y por todos los medios el ego\u00edsmo como el derecho a amarse a uno mismo y a ser feliz, aunque eso implique perjudicar a otros.<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A su vez, se amplifica a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n y las redes sociales la admiraci\u00f3n de las personas, no por sus virtudes, sino por ser exitosos, aunque sean ego\u00edstas cr\u00f3nicos, despiadados y narcisistas letales para quienes se vinculan con ellos. Culturalmente no ense\u00f1amos tanto a admirar a las buenas personas, a los que respetan a los otros y son justos, a los que trabajan dignamente y no \u201chacen trampa\u201d, a los que hacen felices a los dem\u00e1s, sino a los que logran sus objetivos sin importar el medio que usen para alcanzarlo. Cuando hasta los referentes pol\u00edticos se muestran, as\u00ed como dignos de ser admirados, \u00bfqu\u00e9 se le puede pedir a los j\u00f3venes que miran al mundo adulto? Cuando se desprecia a un ser humano fiel y honesto como a un ser d\u00e9bil, cuando se sospecha de todo y de todos, no hay mucho de qu\u00e9 extra\u00f1arse.<\/p>\n\n\n\n<p>Perdemos todos cuando al amor se lo mira desde una perspectiva utilitarista, como autosatisfacci\u00f3n: Amo porque me hace bien a m\u00ed, porque satisface mis necesidades. As\u00ed, el amor se confunde con su contrario, con un ego\u00edsmo edulcorado que \u201cusa y tira\u201d lo que no le agrada, lo que no le satisface, haciendo de los dem\u00e1s objetos de consumo y descarte.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La presunci\u00f3n actual de que todas las cosas giran en torno a uno mismo, de que yo soy el centro del universo y que la realidad es mi realidad, va creando una incapacidad progresiva de entender que hay otros modos de pensar y de ver el mundo. Y esto tiene consecuencias sociales y pol\u00edticas devastadoras: Si lo \u00fanico que importa es mi inter\u00e9s y las cosas son solamente como yo las veo, \u00bfqu\u00e9 sentido tiene hablar de bien com\u00fan? \u00bfC\u00f3mo es posible que alguien entienda que tiene que aceptar l\u00edmites a su ego\u00edsmo para dar lugar al bien ajeno? \u00bfC\u00f3mo es posible reconocer en los dem\u00e1s a alguien que es tambi\u00e9n digno de respeto?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Respeto a los otros<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El respeto a los dem\u00e1s es mucho m\u00e1s que buenos modos, es condici\u00f3n esencial para el desarrollo de los v\u00ednculos humanos y para la convivencia social. Varios analistas de la sociedad contempor\u00e1nea ven en las faltas de respeto cotidianas y naturalizadas uno de los s\u00edntomas de una sociedad enferma, de una crisis de la civilizaci\u00f3n. Y, de hecho, todas las injusticias y corrupciones se deben a la falta de reconocimiento del valor de la vida de los dem\u00e1s, del reconocimiento de su dignidad inherente, en una palabra: del respeto por el otro porque es persona, independientemente de su condici\u00f3n, su identidad, su posici\u00f3n social o su situaci\u00f3n vital.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los seres humanos necesitamos el reconocimiento de los otros para llevar adelante una vida lograda. Solo el mutuo reconocimiento de la dignidad inherente a todo ser humano permite salir de la espiral de violencia sin fin, de toda estigmatizaci\u00f3n o desprecio por los otros, porque ese reconocimiento es el fundamento de los derechos humanos. Quienes no son tratados seg\u00fan su dignidad, pronto naturalizan que no todas las vidas tienen el mismo valor.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fuente. <\/strong><a href=\"https:\/\/semanariovoces.com\/violencia\">https:\/\/semanariovoces.com\/violencia<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es cierto que no son una novedad &#8211;en las grandes ciudades- las historias de pandillas de j\u00f3venes y de enfrentamientos violentos entre grupos identitarios donde prima el resentimiento y la competencia cotidiana por el espacio propio, por el territorio.\u00a0 Pero las condiciones socioculturales actuales han mostrado elementos in\u00e9ditos en las formas de violencia, ahora cargadas de espectadores on line, que se reproducir\u00e1n indefinidamente por aquellos que graban las escenas de violencia para repartirlas una y otra vez, con orgullo de ser protagonistas de tales acontecimientos. <a href=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/violencia-social-en-tiempos-narcisistas\/\" class=\"more-link\">Continue reading <span class=\"screen-reader-text\">Violencia social en tiempos narcisistas<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":9401,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[59,83],"tags":[],"class_list":["post-9370","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destacadas","category-sociedad"],"wpmagazine_modules_lite_featured_media_urls":{"thumbnail":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/ViolenciaJovenes2-150x150.jpg",150,150,true],"cvmm-medium":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/ViolenciaJovenes2-300x300.jpg",300,300,true],"cvmm-medium-plus":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/ViolenciaJovenes2-305x207.jpg",305,207,true],"cvmm-portrait":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/ViolenciaJovenes2-400x534.jpg",400,534,true],"cvmm-medium-square":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/ViolenciaJovenes2-600x534.jpg",600,534,true],"cvmm-large":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/ViolenciaJovenes2.jpg",949,534,false],"cvmm-small":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/ViolenciaJovenes2-130x95.jpg",130,95,true],"full":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/ViolenciaJovenes2.jpg",949,534,false]},"categories_names":{"59":{"name":"Destacadas","link":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/category\/destacadas\/"},"83":{"name":"Sociedad","link":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/category\/sociedad\/"}},"tags_names":[],"comments_number":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9370","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9370"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9370\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9432,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9370\/revisions\/9432"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9401"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9370"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9370"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9370"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}