{"id":3568,"date":"2023-09-29T08:00:00","date_gmt":"2023-09-29T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/?p=3568"},"modified":"2023-11-10T12:44:00","modified_gmt":"2023-11-10T16:44:00","slug":"mas-que-un-juego-de-palabras-haber-hacer-ser-dialogo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/mas-que-un-juego-de-palabras-haber-hacer-ser-dialogo\/","title":{"rendered":"M\u00e1s que un juego de palabras haber, hacer, ser di\u00e1logo"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Osvaldo Barreneche<\/p>\n\n\n\n<p>Para sumergirnos en el desafiante y exigente tema del di\u00e1logo, recurrimos a fragmentos del pr\u00f3logo que el autor escribi\u00f3 para el libro recientemente publicado por Ciudad Nueva \u201cEconom\u00eda de Comuni\u00f3n, di\u00e1logo y bien com\u00fan\u201d, el cual re\u00fane textos de la soci\u00f3loga brasile\u00f1a Vera Ara\u00fajo durante lo que va del siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"515\" src=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/ComunicacionOsvaldoBarreneche1-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3572 size-full\" srcset=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/ComunicacionOsvaldoBarreneche1-1.jpg 300w, https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/ComunicacionOsvaldoBarreneche1-1-175x300.jpg 175w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p>Pero \u00bfqu\u00e9 tienen que ver los tres verbos con el di\u00e1logo? En el mundo contempor\u00e1neo hay di\u00e1logo (haber). De hecho, hay mucho di\u00e1logo, de diverso tipo, con m\u00faltiples actores, en escenarios variados. Pero los resultados no son los esperados. Se puede hablar toda la vida sin que realmente logremos comunicarnos con nuestro o nuestros interlocutores. Bregar y propiciar un di\u00e1logo que reemplace el silencio hostil es sin duda un paso, pero no es suficiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay di\u00e1logo en el mundo, pero para que \u00e9ste despliegue su capacidad transformadora y permita la innovaci\u00f3n positiva de la realidad no puede hacerse de cualquier manera (hacer). Hay un hacer, hay una metodolog\u00eda del di\u00e1logo que, entre tantas otras posibles, es aquella a la que la soci\u00f3loga brasile\u00f1a Vera Ara\u00fajo atribuye una eficacia particular, si es que logramos llevarla a cabo de la manera en la que nos es presentada, explicada y experimentada. El verbo hacer no puede circunscribirse o reducirse a una idea. Su esencia nos conduce a la experimentaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p>Quienes hayan estudiado la gram\u00e1tica de su lengua materna durante los a\u00f1os juveniles de formaci\u00f3n escolar, como as\u00ed tambi\u00e9n aquellos que hayan aprendido un idioma extranjero, seguramente se han topado con la centralidad de estos tres verbos: haber, hacer, ser. Cada uno con sus particularidades, sea en su conjugaci\u00f3n como en su uso propio, o como auxiliar de otros verbos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Y esto nos lleva al tercero y m\u00e1s innovador y central de los tres verbos. Para que haya di\u00e1logo y que este se haga de la manera en la que se nos presenta es necesario ser di\u00e1logo. Frente a un mundo que dialoga de mil maneras y logra muy poco, la propuesta aqu\u00ed es a la inversa. Primero tenemos que ser di\u00e1logo, es decir, interrogarnos en nuestra interioridad. Como seres relacionales, como personas, tenemos que indagar antes en nosotros mismos e identificar aquello que somos y tenemos para dar, y luego vincularnos con los dem\u00e1s. Como afirma Vera, \u201cel di\u00e1logo ya est\u00e1 dentro de nosotros\u201d.&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Luego de este primer paso, en la transici\u00f3n del ser al hacer, es imprescindible involucrarnos por entero, donarnos al otro y hacer buen uso de los instrumentos del di\u00e1logo que la autora nos presenta en un repertorio metodol\u00f3gico basado en la reflexi\u00f3n y en la pr\u00e1ctica. Con todo ello pasamos del ser al hacer y creamos las condiciones necesarias para que haya di\u00e1logo. El haber, aqu\u00ed, es consecuencia del ser y del hacer que son condiciones necesarias, aunque no exclusivas, del di\u00e1logo. Aun partiendo de la interioridad y con las herramientas para hacer, para construir el di\u00e1logo, este tiene que ser vivido, transitado. Se trata de una empresa fatigosa y no podemos garantizar un \u00e9xito anticipado. Dialogar requiere esfuerzo, resiliencia, superaci\u00f3n de las frustraciones, gesti\u00f3n del conflicto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En torno al di\u00e1logo encontramos hilvanadas una serie de ideas, de conceptos, de experiencias, que lo arropan y nos lo hacen m\u00e1s entendible.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text has-media-on-the-right is-stacked-on-mobile\"><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p>Comenzamos por la pluralidad. Una de las tantas antinomias que la mirada de Ara\u00fajo nos ayuda a superar es la que se tensiona entre unidad y diversidad. No se trata de una u otra sino de ambas, en una relaci\u00f3n din\u00e1mica. Si bien unidad es la palabra clave hacia la que caminamos, nos acercamos cada vez m\u00e1s a ella por el reconocimiento de una pluralidad que pone en luz el valor de la diversidad para alcanzar la meta.<\/p>\n<\/div><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img decoding=\"async\" width=\"553\" height=\"377\" src=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/ComunicacionOsvaldoBarreneche2-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3574 size-full\" srcset=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/ComunicacionOsvaldoBarreneche2-1.jpg 553w, https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/ComunicacionOsvaldoBarreneche2-1-300x205.jpg 300w, https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/ComunicacionOsvaldoBarreneche2-1-305x207.jpg 305w\" sizes=\"(max-width: 553px) 100vw, 553px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Ante la pregunta de por qu\u00e9 en un mundo contempor\u00e1neo donde parece prevalecer el individualismo y el ego\u00edsmo, la solidaridad sigue siendo una palabra clave, fundamental, en el v\u00ednculo entre las personas, entre los pueblos, en la humanidad toda, emerge la dimensi\u00f3n relacional de la vida, que marca una de las caracter\u00edsticas imborrables de la convivencia humana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La solidaridad en sus diversas expresiones, que construye una nueva cultura de la fraternidad, tambi\u00e9n es posible por la din\u00e1mica de la reciprocidad. No son acciones unidireccionales. Van y vienen, constituyendo un don mutuo para quienes dan el paso de entrar en este v\u00ednculo relacional. Pero para que esto sea posible, Vera suma una palabra clave: la gratuidad. No es posible construir una nueva cultura a partir de intereses particulares o c\u00e1lculos en el dar y recibir. Don y gratuidad son pilares esenciales en la consolidaci\u00f3n de un camino hacia la unidad de los pueblos.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-left is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>No se trata de una realidad id\u00edlica o edulcorada, ya que el conflicto existe y gestionarlo es uno de los desaf\u00edos, como mencion\u00e1bamos antes. Existe otra antinomia compuesta por la teor\u00eda de la integraci\u00f3n y la teor\u00eda del conflicto. Un an\u00e1lisis dial\u00e9ctico de la realidad nos llevar\u00eda a profundizar y adherir a una u otra teor\u00eda. No debe ser necesariamente as\u00ed. Por lo pronto, una cercan\u00eda a la idea de integraci\u00f3n, que puede asociarse mejor con la palabra unidad que lo que nos representa el t\u00e9rmino conflicto, debe incentivar a abordar integralmente este \u00faltimo, en lugar de querer ignorarlo u ocultarlo.&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El conflicto es inherente a la existencia humana y, en s\u00ed, no tiene por qu\u00e9 atribu\u00edrsele una carga de negatividad tal que sea un impedimento absoluto para alcanzar la unidad. En tal caso no se trata de justificarlo ni apartarlo, sino m\u00e1s bien de \u201cabrazarlo\u201d para transformarlo. Abrazarlo, en este caso, nos remite a pensar una gesti\u00f3n del conflicto que permita superarlo, pues en las tensiones y desavenencias que anidan en su n\u00facleo se encuentra tambi\u00e9n la salida. Basta querer buscarla y transitarla con toda nuestra inteligencia y tambi\u00e9n poni\u00e9ndole el cuerpo, de manera que podr\u00edamos decir.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n y c\u00f3mo hacer esto? Sin duda todos podemos hacerlo. Pero si de un an\u00e1lisis conceptual se trata, Ara\u00fajo se\u00f1ala la figura del \u201ccient\u00edfico social de la unidad\u201d, quien debe estar preparado para ello. Y el c\u00f3mo viene explicado en la palabra clave de este texto: el di\u00e1logo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Otro binomio antin\u00f3mico es el de persona-individuo o, mejor dicho, persona-sociedad e individuo-sociedad. La modernidad es el momento donde estos dos t\u00e9rminos o pares de t\u00e9rminos entran en contradicci\u00f3n, en disputa. Pero luego de algunos siglos donde la centralidad del concepto de individuo ha primado, la crisis actual nos invita a revisitar la identidad y sociabilidad inherentes a la \u201cpersona\u201d comprendida integralmente, es decir, en relaci\u00f3n con su interioridad, con el trato con otros, con el v\u00ednculo creado con el medioambiente y, finalmente, con la idea de Absoluto. Partiendo nuevamente del binomio persona-sociedad, abarc\u00e1ndolo en su totalidad y sum\u00e1ndole la densidad de significado que ha adquirido la idea de individualidad, se puede pensar en la construcci\u00f3n de una cultura de la relaci\u00f3n que nos ayude a superar los ego\u00edsmos y disputas est\u00e9riles intr\u00ednsecos a una defensa a ultranza de una individualidad refractaria al bien com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>Los textos de Vera Ara\u00fajo nos llevan a afrontar al menos tres cuestiones propias de la condici\u00f3n humana: la identidad y el di\u00e1logo con la alteridad; la interacci\u00f3n y el conflicto; y el pluralismo y la pertenencia universal. Y si bien es cierto que la soci\u00f3loga da una amplitud planetaria a sus discursos, la realidad espec\u00edfica de nuestra Am\u00e9rica latina y el Caribe no est\u00e1 ausente o diluida. La problem\u00e1tica regional de la desigualdad es puesta en el centro del debate como lo hace tambi\u00e9n con la cuesti\u00f3n de las minor\u00edas, y se ponen en evidencia los actuales \u201cgritos\u201d de la humanidad, de la tierra y de las nuevas generaciones, y a dar respuesta a ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero volviendo a la palabra clave, el di\u00e1logo, vale resaltar un fragmento del discurso de Ara\u00fajo en Angola en 2005: \u201cel di\u00e1logo exige idoneidad, honestidad, estima, simpat\u00eda, benevolencia por parte de quienes lo establecen y requiere una serie de virtudes humanas y espirituales, como la aceptaci\u00f3n, la escucha, la atenci\u00f3n, la claridad, veracidad, dulzura, prudencia, confianza, que pueden ser sintetizadas en una sola palabra: amor, amor en su m\u00e1xima densidad, como capacidad de dar y recibir, de crear reciprocidad e intercambio, migrando de nuestro yo para entrar en el otro. El amor como verdadero arte de la convivencia. Finalmente, como contenido y m\u00e9todo de di\u00e1logo\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Osvaldo Barreneche Para sumergirnos en el desafiante y exigente tema del di\u00e1logo, recurrimos a fragmentos del pr\u00f3logo que el autor escribi\u00f3 para el libro recientemente publicado por Ciudad Nueva \u201cEconom\u00eda de Comuni\u00f3n, di\u00e1logo y bien com\u00fan\u201d, el cual re\u00fane textos de la soci\u00f3loga brasile\u00f1a Vera Ara\u00fajo durante lo que va del siglo XXI. 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