{"id":21622,"date":"2026-04-04T06:00:00","date_gmt":"2026-04-04T10:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/?p=21622"},"modified":"2026-03-25T17:36:40","modified_gmt":"2026-03-25T21:36:40","slug":"minneapolis-no-es-un-lugar-es-una-herida-y-springsteen-pone-su-voz-en-ella","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/minneapolis-no-es-un-lugar-es-una-herida-y-springsteen-pone-su-voz-en-ella\/","title":{"rendered":"Minneapolis no es un lugar: es una herida. Y Springsteen pone su voz en ella"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong><em>\u00abCalles de Minneapolis\u00bb no pide permiso: nombra, acusa, llora y resiste. Y nos obliga a plantearnos una pregunta inc\u00f3moda: cuando el Estado se convierte en miedo, \u00bfqui\u00e9n protege la dignidad?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Hay un momento, en ciertas canciones, en el que la m\u00fasica deja de ser entretenimiento y vuelve a ser lo que, al fin y al cabo, siempre ha sido: un gesto p\u00fablico. No es una publicaci\u00f3n, ni una opini\u00f3n lanzada al flujo, ni una frase \u00abpara compartir\u00bb. Un gesto.<strong> Streets of Minneapolis naci\u00f3 as\u00ed: con la urgencia de quienes no quieren pulir palabras, sino usarlas como una l\u00e1mpara en una habitaci\u00f3n llena de humo.<\/strong> La nota con la que Bruce Springsteen la acompa\u00f1\u00f3 es, de hecho, un manifiesto: escrito, grabado y entregado al p\u00fablico en muy poco tiempo, como se hace con lo que quema y no te deja dormir. No es la canci\u00f3n \u00abperfecta\u00bb, no es la canci\u00f3n \u00abeterna\u00bb. Es la canci\u00f3n necesaria, la que se interpone antes de que el polvo lo cubra todo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Y lo primero que llama la atenci\u00f3n es precisamente la elecci\u00f3n del campo estil\u00edstico: no hay alegor\u00eda. No hay juego de alusi\u00f3n ni \u00abqui\u00e9n quiere entender\u00bb. Est\u00e1 la calle, est\u00e1 el invierno, hay una calle llamada por su nombre \u2014 Nicollet Avenue \u2014 y hay una imagen que pesa como una frase: \u00abbajo las botas de un ocupante\u00bb. Cuando una canci\u00f3n usa la palabra ocupaci\u00f3n, no solo describe una escena: est\u00e1 declarando un punto de vista moral. Significa que lo que se supone que debe proteger se percibe como una invasi\u00f3n; que lo que deber\u00eda garantizar la seguridad se percibe como una amenaza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Es un comienzo que mantiene unida la escarcha y el fuego, \u00abfuego y escarcha\u00bb, como si la ciudad estuviera cruzada por dos extremos: por un lado, el invierno que inmoviliza, por otro la ira que enciende. El poder de la canci\u00f3n reside en hacer sentir, dentro del mismo marco, tanto la materia (la nieve, el fr\u00edo, los abrigos, los cinturones) como la pol\u00edtica (los uniformes, los acr\u00f3nimos, las cadenas de mando). La canci\u00f3n no habla gen\u00e9ricamente de \u00abfederales\u00bb: pone en duda al Departamento de Seguridad Nacional y a ICE. Hace algo que hoy, en la era de la ambig\u00fcedad estrat\u00e9gica y las frases que no se pueden negar porque no dicen nada, resulta casi escandaloso: dice demasiado. Y es precisamente por eso que ocurre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Dentro de ese marco, aparece el nombre que la canci\u00f3n transforma en s\u00edmbolo de poder: Donald Trump. No se le trata como un presidente, sino como un soberano \u2014 \u00abRey\u00bb \u2014 porque as\u00ed es como, en la percepci\u00f3n del escritor, funciona un mandato cuando la pol\u00edtica deja de ser un servicio y se convierte en una secta. Y entonces la \u00abley\u00bb, repetida como una f\u00f3rmula, se vuelve sospechosa. La canci\u00f3n lo dice con una frase que tiene un matiz de sarcasmo y amargura: \u00abvinieron&#8230; para hacer cumplir la ley. O eso dicen.\u00bb El objetivo no es solo impugnar una acci\u00f3n: es cuestionar la narrativa que la justifica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Aqu\u00ed hay un mecanismo que no solo concierne a Estados Unidos. Afecta a todas las democracias cuando entran en modo de emergencia: el lenguaje cambia. Palabras como orden, seguridad, legalidad, se convierten en un pase. Y si se repiten suficientemente, siempre acaban sonando verdaderas. Pero la canci\u00f3n pone delante de un detalle fundamental: no es la palabra \u00abley\u00bb lo que salva, sino el uso concreto que se le da. Porque la ley puede proteger, pero tambi\u00e9n puede aplastar. La l\u00ednea l\u00edmite a menudo no est\u00e1 escrita en las normas: est\u00e1 escrita en la conciencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">En la segunda toma, la canci\u00f3n cambia la mirada de los \u00ababrigos con armas\u00bb a los ciudadanos. Y lo hace con una imagen que, incluso en tu traducci\u00f3n, funciona porque conserva el aliento coral: \u00ablos ciudadanos se han puesto del lado de la justicia\u00bb. Aqu\u00ed no existe el mito del h\u00e9roe solitario. Hay un pueblo. Y un pueblo, cuando toma partido, nunca es solo una suma de individuos: es un cuerpo relacional. Son personas que se reconocen, que se miran, que se confirman: \u00abEstoy aqu\u00ed\u00bb. La canci\u00f3n insiste en las voces: \u00abresonaban en la noche\u00bb. Es un detalle crucial: incluso antes de las ideas, lo que queda es el sonido de una comunidad que no se rinde.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Luego viene la frase que parte el pecho: \u00abhuellas sangrientas donde deber\u00eda haber misericordia\u00bb. Aqu\u00ed Springsteen realiza una operaci\u00f3n antigua, casi b\u00edblica, pero sin sermones: compara lo que es y lo que deber\u00eda ser. La misericordia no es un sentimiento abstracto: es un comportamiento. Es el punto en el que el poder se encuentra con la fragilidad y decide no destruirla. Cuando ese punto falta, no solo queda la violencia: permanece el vac\u00edo. Y el vac\u00edo suele generar m\u00e1s violencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">En ese momento, la canci\u00f3n pronuncia dos nombres: Alex Pretti y Ren\u00e9e Good. Es aqu\u00ed donde la canci\u00f3n se convierte, adem\u00e1s de una denuncia, tambi\u00e9n en memoria. Y la memoria significa una cosa sencilla: resistencia al olvido. Decir un nombre en una canci\u00f3n significa evitar que esa vida se convierta solo en estad\u00edsticas, solo en \u00abaccidente\u00bb, solo en \u00abazar\u00bb. Es un gesto de restituci\u00f3n. Es como decir: No te estoy reduciendo a una nota al margen. Te llevo de vuelta al centro. \u00abRecordaremos los nombres de los que murieron\u00bb: esta es la promesa m\u00e1s pol\u00edtica de la canci\u00f3n, incluso m\u00e1s que el eslogan contra la ICE. Porque quienes controlan la memoria controlan el significado de los acontecimientos. Y quienes pierden la memoria pierden su dignidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El estribillo, de hecho, no es solo un estribillo. Es un juramento c\u00edvico: \u00abDefenderemos esta tierra y al extranjero que vive entre nosotros\u00bb. En resumen, Springsteen le da un giro radical a la ret\u00f3rica cl\u00e1sica de la patria. No es la patria contra el extranjero. Es la patria la que se mide por la capacidad de acoger al extra\u00f1o sin deshumanizarlo. Es una patria que no se define por la exclusi\u00f3n, sino por la responsabilidad. Es un patriotismo al rev\u00e9s y, por tanto, muy poderoso. \u00bfPor qu\u00e9 no pregunta: \u00ab\u00bfqui\u00e9n eres, de d\u00f3nde vienes, qu\u00e9 mereces?\u00bb. Pregunta: \u00ab\u00bfc\u00f3mo te trato cuando eres vulnerable?\u00bb. Y esto, en el fondo, es un criterio \u00e9tico universal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Tambi\u00e9n hay un elemento sutil que muchos oyentes estadounidenses captan de inmediato, pero que corre el riesgo de pasar desapercibido en la traducci\u00f3n: la llamada al amanecer, semejante a un himno, con ese aire a la bandera estadounidense que resuena con una tr\u00e1gica iron\u00eda. Es como si la canci\u00f3n dijera: miren, el problema no es \u00abantiestadounidense\u00bb. El problema es que Estados Unidos se traiciona a s\u00ed mismo. La herida, cuando m\u00e1s duele, siempre es interna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Cuando la letra entra entonces en la parte m\u00e1s expl\u00edcita \u2014 la que hablan de \u00absicarios federales\/golpeadores\u00bb, disparos en la cara y el pecho, disparos y un cuerpo \u00aben la nieve\u00bb \u2014 la canci\u00f3n juega su carta m\u00e1s arriesgada: la precisi\u00f3n. Es arriesgado porque la precisi\u00f3n no perdona: te expone a negaciones, contra narrativas, acusaciones de propaganda. Pero as\u00ed es exactamente c\u00f3mo funciona una canci\u00f3n de protesta cuando decide ser contempor\u00e1nea. No se limita a evocar un clima: adopta una postura sobre el hecho. Y lo hace con una frase que suena como una radiograf\u00eda del tiempo: \u00abno creas lo que ven tus ojos\u00bb. No es una broma. Es un diagn\u00f3stico: cuando la comunicaci\u00f3n institucional te pide que niegues lo que ves, la crisis ya no es solo pol\u00edtica. Es relacional. La confianza se rompe. Y cuando se rompe la confianza, no es que \u00abla sociedad se polarice\u00bb: la sociedad se enferma. Porque sin confianza, cada palabra se vuelve sospechosa y cada gesto un arma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">En ese momento, la canci\u00f3n decide volver a nombrarse: aparecen Stephen Miller y Kristi Noem. De nuevo, nada de met\u00e1foras: responsabilidades identificables, rostros y apellidos. Es una elecci\u00f3n que algunos considerar\u00e1n \u00abdemasiado\u00bb, pero es coherente con la intenci\u00f3n: no una canci\u00f3n gen\u00e9rica contra el poder, sino una acusaci\u00f3n contra una temporada pol\u00edtica y sus int\u00e9rpretes. Y, al hacerlo, Springsteen realiza otra operaci\u00f3n: traslada el conflicto del nivel de los fans al de la verdad p\u00fablica. Porque no est\u00e1 diciendo \u00abno voto por ellos\u00bb. \u00c9l dice: \u00abten cuidado, aqu\u00ed se pisotean los derechos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Y es aqu\u00ed donde la canci\u00f3n abre un nudo que no podemos descartar con una broma: \u00absi tu piel es negra o morena&#8230; puedes ser interrogado o expulsado al instante\u00bb. Esto tambi\u00e9n, para bien o para mal, es un golpe de martillo. Es la denuncia del perfilado como posible pr\u00e1ctica dentro de un contexto de \u00abguerra interna\u00bb contra un enemigo construido. Se puede argumentar cu\u00e1n fiel es a la realidad concreta de las operaciones, se puede objetar, se puede disputar. Pero mientras tanto, la canci\u00f3n pone sobre la mesa lo que muchas democracias prefieren no nombrar: el hecho de que los derechos, a menudo, no se incluyen del todo. Se est\u00e1n desmoronando. Se enamoran de unos antes que de otros. Son excepciones que se convierten en la norma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Y aqu\u00ed, como comunicador relacional, no puedo dejar de ver un punto decisivo: el poder m\u00e1s peligroso no es aquel que utiliza armas. Es \u00e9l quien usa las palabras para hacer que las armas sean \u00abnormales\u00bb. \u00abDefender la ley\u00bb es una frase perfecta porque es indiscutible&#8230; hasta que ves lo que ocurre en la pr\u00e1ctica. Es la frase que hace que las acciones sean inmunes a la cr\u00edtica. Es la frase que te impide hacer preguntas. Y en cambio, si hay algo que hace esta canci\u00f3n, es obligarnos a hacer preguntas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Luego viene el eslogan, la f\u00f3rmula colectiva, el estribillo: \u00abICE out now- Fuera ICE\u201d. Es la parte m\u00e1s sencilla y poderosa. Simplemente porque no necesita explicaci\u00f3n. Poderoso porque no nace como una opini\u00f3n individual: nace como un grito callejero. Es el sonido de una comunidad que intenta encontrar un rumbo mientras todo se desmorona: \u00abel coraz\u00f3n y el alma de nuestra ciudad resisten\u00bb. Y resistir, aqu\u00ed, no es hero\u00edsmo. Es resiliencia. Es permanecer humano en una escena inhumana. Es no es dejar que el miedo se convierta en identidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Si miramos la canci\u00f3n como un objeto cultural, el eco que tiene en el t\u00edtulo tambi\u00e9n es interesante: \u00abCalles de&#8230;\u00bb. Para quienes conocen la trayectoria de Springsteen, ese \u00abStreets\u00bb resuena como una referencia a otra obra simb\u00f3lica, Calles de Filadelfia\u201d. All\u00ed, la calle como lugar de enfermedad, soledad, juicio. Aqu\u00ed est\u00e1 la calle como lugar de pol\u00edtica, de orden armado, de la comunidad que resiste. Sin embargo, en ambos casos, el camino es algo preciso: es el punto donde la Am\u00e9rica real se encuentra con la Am\u00e9rica imaginaria. Y cuando esas dos Am\u00e9ricas ya no coinciden, surge la fractura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Pero cuidado: la canci\u00f3n no termina con ira. Este, en mi opini\u00f3n, es su aspecto m\u00e1s \u00abhumano\u00bb. Porque no es una canci\u00f3n que disfrute de su propia indignaci\u00f3n. No es la ira performativa de las redes sociales, que dura un d\u00eda y luego es reemplazada por otro. Es una ira que asume la responsabilidad de quedarse. Y quedarse tambi\u00e9n significa hacer espacio para una luz, por sutil que sea. La luz est\u00e1 en la promesa de la memoria, en la elecci\u00f3n de ser \u00abpara el extra\u00f1o\u00bb, en la voz que cruza \u00abla niebla de sangre\u00bb y no deja de cantar. No es una esperanza ingenua. Es una esperanza obstinada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Y es aqu\u00ed donde entra en juego un tema que nos preocupa de cerca, incluso fuera de Estados Unidos: la relaci\u00f3n entre noticias y conciencia. Hoy en d\u00eda las noticias est\u00e1n en todas partes, pero a menudo no se convierten en una toma de cuenta. Las vemos, las leemos superficialmente, las comentamos y las olvidamos. Las canciones, en cambio, hacen lo contrario: toma un fragmento de la noticia y lo transforman en narrativa. Y una narraci\u00f3n, cuando est\u00e1 bien hecha, no busca convencerte, sino hacerte sentir. Es la diferencia entre informaci\u00f3n y conciencia. Entre noticias y responsabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">En mi opini\u00f3n, esta es la funci\u00f3n m\u00e1s profunda de Calles de Minneapolis: no decirte qu\u00e9 pensar, sino impedir que no pienses. Impedir la indiferencia. Porque el mayor riesgo de nuestro tiempo no es la polarizaci\u00f3n, sino la habituaci\u00f3n. Es acostumbrarse al dolor ajeno. Es la normalizaci\u00f3n de la excepci\u00f3n. Es la idea de que ciertos derechos son \u00abnegociables\u00bb si se tiene suficiente miedo. Y cuando una comunidad empieza a negociar la dignidad, no se da cuenta de inmediato: se da cuenta despu\u00e9s, cuando el da\u00f1o ya se ha convertido en cultura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">En todo esto, la reacci\u00f3n pol\u00edtica a la canci\u00f3n \u2014 dura, inmediata, desde\u00f1osa \u2014 es casi una parte integral del fen\u00f3meno. Porque nos muestra que la idea no es discutir la canci\u00f3n como una obra art\u00edstica. La cuesti\u00f3n es que la canci\u00f3n toca una fibra sensible. Y cuando se toca una fibra sensible, la primera respuesta de quienes ostentan el poder a menudo no es la confrontaci\u00f3n: es la deslegitimaci\u00f3n. \u00abEs irrelevante\u00bb, \u00abes inexacto\u00bb, \u00abes solo una opini\u00f3n\u00bb. Estas son f\u00f3rmulas que no responden a los m\u00e9ritos, sino que desv\u00edan la atenci\u00f3n. Es otra lecci\u00f3n relacional: cuando no puedes negar el impacto de un hecho, intentas negar la credibilidad de la persona que lo cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Aqu\u00ed tambi\u00e9n entra en juego la dimensi\u00f3n tecno-relacional de nuestro presente: la verdad p\u00fablica ya no es un lugar, es un campo de batalla. Videos contra comunicados, testimonios contra conferencias, fragmentos contra im\u00e1genes. Y en ese campo de batalla, el algoritmo es un multiplicador: amplifica, deforma, polariza, monetiza. Springsteen, con una canci\u00f3n as\u00ed, hace un gesto contracorriente: reduce la velocidad. Toma un evento que las redes sociales consumir\u00edan en 24 horas y lo obliga a quedarse en unos pocos minutos de escucha. Es peque\u00f1o, parece trivial, pero ya es una forma de resistencia cultural. Porque escuchar es un acto. Y hoy en d\u00eda, escuchar de verdad es raro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Y as\u00ed llegamos a la pregunta que queda, la que no podemos delegar ni al artista ni a las instituciones: \u00bfqu\u00e9 hacemos con esta historia? \u00bfLa transformamos en contenido o en conciencia? \u00bfLo usamos para tomar partido o tambi\u00e9n para entender? Porque existe un riesgo real, cuando se trata de canciones pol\u00edticas: usarlas como banderas. Y la bandera a menudo sirve para no ver al otro. Pero esta canci\u00f3n, en mi opini\u00f3n, pide lo contrario: pide mirar. Mira las calles, mira el invierno, mira los nombres. Y mirar significa no simplificar, no deshumanizar, no reducir la complejidad a esl\u00f3ganes&#8230; Incluso cuando el eslogan es necesario para resistir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Sin embargo, la cuesti\u00f3n no es \u00abtener raz\u00f3n\u00bb. La cuesti\u00f3n es una cuesti\u00f3n es una pregunta que concierne a toda democracia: \u00bfcu\u00e1nto miedo se necesita para que una comunidad acepte que algunos derechos pueden ser pisoteados \u00abpor el bien com\u00fan\u00bb? \u00bfY qu\u00e9 tan fina es la l\u00ednea entre seguridad y control, entre ley y abuso, entre orden y deshumanizaci\u00f3n? No es una cuesti\u00f3n estadounidense. Es una pregunta humana. Es una pregunta que vuelve cada vez que alguien dice: \u00abcr\u00e9eme, lo hacemos para protegerte\u00bb, y mientras tanto te pide que renuncies a una parte de ti.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Dentro de este escenario, la frase m\u00e1s brillante de la canci\u00f3n \u2014 parad\u00f3jicamente luminosa, porque naci\u00f3 en la oscuridad \u2014 sigue siendo la que mantiene unida la tierra con el forastero. Es una frase que, si se toma en serio, obliga a replantear el concepto de hogar. El hogar no es solo un lugar donde se vive. El hogar es un lugar donde uno es reconocido. Y reconocer es un verbo relacional: significa decirle al otro \u00abexistes\u00bb, incluso cuando el mundo lo reduce a una pr\u00e1ctica, un expediente, un objetivo, un problema. Si se quita el reconocimiento, la casa se convierte en una prisi\u00f3n con las ventanas cerradas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Por eso Minneapolis, en la canci\u00f3n, no es solo una ciudad. Es un espejo. Es la cuesti\u00f3n de qu\u00e9 ocurre cuando el poder no se limita a gestionar, sino que afirma definir qui\u00e9n merece quedarse y qui\u00e9n no; cuando la ley ya no es un l\u00edmite a la arbitrariedad, sino un marco que justifica la arbitrariedad; cuando el miedo se convierte en pol\u00edtica y la pol\u00edtica en espect\u00e1culo. Y en ese espejo tambi\u00e9n estamos nosotros, europeos, italianos, sicilianos, ciudadanos de una \u00e9poca en la que la frontera entre protecci\u00f3n y represi\u00f3n es cada vez m\u00e1s f\u00e1cil de cruzar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;Y s\u00ed, una canci\u00f3n puede ser una barrera. Fr\u00e1gil, por supuesto. Pero real. Porque nos recuerda que la libertad no es un concepto abstracto: es una relaci\u00f3n. Es confianza. Es la protecci\u00f3n de la dignidad incluso cuando resulta inc\u00f3moda. Es la capacidad de decir \u00abno\u00bb sin volverse inhumano. Es memoria que no se puede comprar ni vender. Y si hoy, en medio de \u00abcristales rotos y l\u00e1grimas\u00bb, alguien a\u00fan canta, quiz\u00e1 sea porque sabe que el silencio es la primera victoria de quienes quieren gobernar con miedo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u00abRecordaremos los nombres\u00bb: esto no es poes\u00eda. Es una promesa. Y las promesas, cuando se hacen p\u00fablicas, se convierten en responsabilidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><em>Por Francesco Mazzarella<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abCalles de Minneapolis\u00bb no pide permiso: nombra, acusa, llora y resiste. Y nos obliga a plantearnos una pregunta inc\u00f3moda: cuando el Estado se convierte en miedo, \u00bfqui\u00e9n protege la dignidad? Hay un momento, en ciertas canciones, en el que la m\u00fasica deja de ser entretenimiento y vuelve a ser lo que, al fin y al cabo, siempre ha sido: un gesto p\u00fablico. No es una &hellip; <a href=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/minneapolis-no-es-un-lugar-es-una-herida-y-springsteen-pone-su-voz-en-ella\/\" class=\"more-link\">Continue reading <span class=\"screen-reader-text\">Minneapolis no es un lugar: es una herida. Y Springsteen pone su voz en ella<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-21622","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"wpmagazine_modules_lite_featured_media_urls":{"thumbnail":"","cvmm-medium":"","cvmm-medium-plus":"","cvmm-portrait":"","cvmm-medium-square":"","cvmm-large":"","cvmm-small":"","full":""},"categories_names":{"1":{"name":"Sin categor\u00eda","link":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/category\/sin-categoria\/"}},"tags_names":[],"comments_number":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21622","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21622"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21622\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21624,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21622\/revisions\/21624"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21622"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21622"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21622"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}