{"id":21525,"date":"2026-03-12T16:24:09","date_gmt":"2026-03-12T20:24:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/?p=21525"},"modified":"2026-03-23T23:36:30","modified_gmt":"2026-03-24T03:36:30","slug":"ayudar-un-camino-quenos-pide-consciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/ayudar-un-camino-quenos-pide-consciencia\/","title":{"rendered":"Ayudar, un camino que nos pide consciencia"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br><strong><em>\u00bfPor qu\u00e9 el noble gesto de dar ayuda \u2014y tambi\u00e9n de abrirnos a recibirla\u2014 se convierte, muchas veces, en un ejercicio desafiante y complejo? <\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">o hay ser humano que no necesite ayuda en alg\u00fan momento de su vida. La autosuficiencia no existe y es apenas un disfraz del complejo de inferioridad. La ilusi\u00f3n de que no se noten las propias vulnerabilidades. Pero no es f\u00e1cil ayudar y tampoco pedir ayuda. Quien la pide debe saber, en primer lugar, qu\u00e9 necesita. No qu\u00e9 desea, sino qu\u00e9 necesita, ya que deseos y necesidades no son lo mismo.<br>Las necesidades de supervivencia sostienen la vida (alimento, agua, abrigo, aire, seguridad). Las necesidades vinculares proporcionan relaciones y socializaci\u00f3n (reconocimiento, aceptaci\u00f3n, contacto,<br>inclusi\u00f3n, respeto). Las emocionales garantizan el equilibrio ps\u00edquico (amor, amistad, agradecimiento,<br>admiraci\u00f3n, confianza). Las espirituales culminan en la autorrealizaci\u00f3n (servicio, expresi\u00f3n<br>de capacidades propias, creatividad, trascendencia).<br>El psicoterapeuta humanista estadounidense Abraham Maslow (1908-1970) configur\u00f3 a partir de<br>todas ellas su c\u00e9lebre pir\u00e1mide se las necesidades humanas. Cuando estas son atendidas hay paz y<br>armon\u00eda.<br>Los deseos son otra cosa, resultan insaciables, la mayor\u00eda de las veces nacen de est\u00edmulos externos,<br>nunca generan satisfacci\u00f3n, un deseo atendido da lugar de inmediato a un nuevo deseo en una<br>cadena sinf\u00edn.<br>A menudo se confunden deseos con necesidades, sobre todo en un mundo en el que cada deseo es un negocio y existe una industria dedicada a provocarlos, haci\u00e9ndonos creer que \u201cnecesitamos\u201d lo<br>que, en realidad, solo \u201cqueremos\u201d.<br>\u201cNecesito\u201d y \u201cquiero\u201d no son sin\u00f3nimos, sino todo lo contrario. Por todas estas razones es importante<br>saber qu\u00e9 necesitamos para saber pedir ayuda. Los deseos no precisan ayuda. Muchas necesidades s\u00ed.<br>Otras encuentran su atenci\u00f3n en recursos propios.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-medium-font-size\">Ayudas que no ayudan<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>Y as\u00ed como no es simple pedir ayuda, tampoco lo es brindarla. La disposici\u00f3n a ofrecerla no significa<br>que podamos hacerlo. Y en este punto es necesario cuidarse del \u201cfuror ayudandis\u201d, o creencia de que<br>estamos en condiciones de ayudar siempre y a todo el mundo. Muchas veces esta actitud tiene m\u00e1s que ver con el ayudador que con el ayudado. Refiere al deseo inconsciente de sentirse \u201cbueno\u201d, \u201c\u00fatil\u201d,<br>\u201cadmirado\u201d, o de saldar una culpa real o imaginaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br><strong><em>No siempre se tiene lo que el otro necesita, no siempre se puede e incluso no siempre se debe<br>ayudar.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>Hay ayudas que invalidan al ayudado al impedirle desarrollar, reconocer o aplicar sus propias capacidades de auto sustentaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>El psicoterapeuta y te\u00f3logo alem\u00e1n Bert Hellinger (1925-2019), creador de las constelaciones familiares (disciplina que explora las causas transgeneal\u00f3gicas de los conflictos de familia) sosten\u00eda que ayudar es peligroso y requiere mucho cuidado y respeto, porque se trata de entrar en el alma del<br>otro, para lo cual primero hay que sintonizar con ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Hellinger consideraba que la ayuda es un arte y que, como tal requiere aprendizaje y ejercitaci\u00f3n.<br>Dirigi\u00e9ndose espec\u00edficamente a quienes se dedican a profesiones de ayuda, como la psicoterapia, la<br>medicina, la enfermer\u00eda, la asistencia social y dem\u00e1s, desarroll\u00f3 Los \u00f3rdenes de la ayuda, un<br>preciso y valioso recordatorio que bien puede aplicarse a todos los campos de las relaciones<br>humanas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-medium-font-size\"><br>Una valent\u00eda especial<br><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Esos \u00f3rdenes son los siguientes:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El Primer orden es el del equilibrio en la ayuda. S\u00f3lo podemos dar lo que tenemos y tomar lo que<br>necesitamos. Los l\u00edmites son claros. No se debe dar m\u00e1s de lo que el otro pide y no se debe exigir nada. Ni tomar m\u00e1s de lo que necesitamos, ni pedir lo que el otro no tiene o no puede.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El Segundo orden es del respeto. No se trata de ayudar como queremos o como nos parece o como<br>creemos que el otro necesita, sino como la otra persona pide. Si no podemos hacerlo as\u00ed debemos<br>retirarnos. La ayuda no se impone, ayudar es respetar las circunstancias.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El Tercer orden es el de una relaci\u00f3n adulta. Quien ayuda no debe colocarse en el papel de padre, madre o maestro del otro. El v\u00ednculo de la ayuda debe ser entre pares. Aqu\u00ed se admite una excepci\u00f3n<br>temporal cuando el ayudado perdi\u00f3 tempranamente a sus fuentes de amor materno o paterno, pero es solo hasta que alcanza el umbral de la adultez.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El Cuarto orden refiere a que el ayudador no debe colocar al ayudado en el lugar de v\u00edctima. Alienta a<br>establecer una relaci\u00f3n emp\u00e1tica que no pierda de vista el contexto general y sist\u00e9mico en el que se<br>ayuda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>El Quinto orden llama a amar a cada persona tal como es y a brindarle ayuda, cuando es posible, de<br>acuerdo con los \u00f3rdenes anteriores, sin importar lo diferente que ella pueda ser de uno mismo. Quien de veras ayuda no juzga, sostiene Hellinger, y abre su coraz\u00f3n al otro.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Se ve, entonces, que ayudar no es simple a pesar de las creencias y mandatos que existen al respecto,<br>los que suelen generar malentendidos y resentimientos, ya sea porque alguien no se sinti\u00f3 ayudado<br>como necesitaba o porque alguien no se sinti\u00f3 recompensado como esperaba por su ayuda.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u201cAyudar requiere por un lado sinton\u00eda y por otro lado valent\u00eda\u201d, dice Hellinger. La valent\u00eda de<br>retirarse cuando se interrumpe la sinton\u00eda, que en este caso es muy sutil, de alma a alma. Ayudar, en<br>fin, es un verbo f\u00e1cil de pronunciar y complejo de conjugar. Algo que debemos considerar antes de hacerlo, para que la verdadera ayuda sea un encuentro y no un conflicto de almas.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Por Sergio Sinay<br>Fuente https:\/\/www.sophiaonline.com.ar\/<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"907\" height=\"510\" src=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-10.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-21527\" srcset=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-10.png 907w, https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-10-300x169.png 300w, https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-10-768x432.png 768w, https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-10-160x90.png 160w, https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-10-750x422.png 750w\" sizes=\"(max-width: 907px) 100vw, 907px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfPor qu\u00e9 el noble gesto de dar ayuda \u2014y tambi\u00e9n de abrirnos a recibirla\u2014 se convierte, muchas veces, en un ejercicio desafiante y complejo?  <a href=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/ayudar-un-camino-quenos-pide-consciencia\/\" class=\"more-link\">Continue reading <span class=\"screen-reader-text\">Ayudar, un camino que nos pide consciencia<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":21527,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[99],"tags":[],"class_list":["post-21525","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-psicologia"],"wpmagazine_modules_lite_featured_media_urls":{"thumbnail":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-10-150x150.png",150,150,true],"cvmm-medium":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-10-300x300.png",300,300,true],"cvmm-medium-plus":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-10-305x207.png",305,207,true],"cvmm-portrait":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-10-400x510.png",400,510,true],"cvmm-medium-square":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-10-600x510.png",600,510,true],"cvmm-large":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-10.png",907,510,false],"cvmm-small":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-10-130x95.png",130,95,true],"full":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-10.png",907,510,false]},"categories_names":{"99":{"name":"Psicolog\u00eda","link":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/category\/psicologia\/"}},"tags_names":[],"comments_number":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21525","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21525"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21525\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21529,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21525\/revisions\/21529"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21527"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21525"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21525"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21525"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}