{"id":21512,"date":"2026-03-11T16:10:10","date_gmt":"2026-03-11T20:10:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/?p=21512"},"modified":"2026-03-23T23:36:46","modified_gmt":"2026-03-24T03:36:46","slug":"mi-vocacion-tres-hitos-que-la-definieron","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/mi-vocacion-tres-hitos-que-la-definieron\/","title":{"rendered":"Mi vocaci\u00f3n, tres hitos que la definieron"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\">Fue a los 19, casi 20 a\u00f1os, cuando tuve mi primer encuentro con el Evangelio y a trav\u00e9s de \u00e9ste con Dios. Cuando mam\u00e1 me ped\u00eda que fuera al mercado, un carnicero que no pasaba desapercibido, glorificaba a todas voces a Dios, era \u201cevang\u00e9lico\u201d, a todos los clientes nos repart\u00eda evangelios sueltos, que yo guardaba, pero nunca le\u00eda. Hasta que un d\u00eda comenc\u00e9 a sentir curiosidad y empec\u00e9 a leer un Evangelio. El de Lucas. Me deslumbr\u00f3. Todos mis criterios, mis razonamientos, mis formas de ver las cosas se correg\u00edan, se iluminaban, se revolucionaban. El Evangelio empez\u00f3 a ser la luz de mi vida. Puedo decir que un primer hito en mi camino de fe fue el encuentro con Dios en el Evangelio.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Un d\u00eda me decid\u00ed y fui a misa. En esta fe incipiente comenzaron a aparecer interrogantes, dudas, cuestionamientos. Y en cada misa las lecturas me daban la respuesta o el sacerdote hablaba de lo que yo me planteaba. Fue as\u00ed como en un momento experiment\u00e9 que Dios me amaba personalmente, tanto que parec\u00eda que la misa estaba dicha para m\u00ed, y de la emoci\u00f3n no pude contener las l\u00e1grimas y romp\u00ed a llorar en plena celebraci\u00f3n. El amor de Dios me quemaba el coraz\u00f3n. Descubr\u00ed que la fe ten\u00eda razones, fundamentos, y se despert\u00f3 en m\u00ed una gran curiosidad religiosa. Sent\u00ed un fuerte deseo de integrar un grupo juvenil pero no me animaba, ya que nadie me llamaba. Hasta que un compa\u00f1ero de la facultad me invit\u00f3 a un grupo de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica: Universitarios de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, donde crec\u00ed y madur\u00e9 much\u00edsimo en la fe. Pero pasado alrededor de un a\u00f1o, comenc\u00e9 a darme cuenta de que all\u00ed \u201cno iba\u201d. En ese momento no lo entend\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>Circunstancias previstas por la Providencia me hicieron conocer el Movimiento de los Focolares u Obra de Mar\u00eda. Yo no sab\u00eda de qu\u00e9 se trataba ese grupo. Fui invitado a un campamento de j\u00f3venes en la Mari\u00e1polis de O\u2019Higgins, Provincia de Buenos Aires, al conocer esa realidad comprend\u00ed que esa vida era lo que yo buscaba sin saber que ya exist\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Al volver de la Mari\u00e1polis, comenc\u00e9 a reunirme con un peque\u00f1o grupo de j\u00f3venes del movimiento, los Gen (generaci\u00f3n nueva), y all\u00ed empez\u00f3 una segunda etapa en mi vida espiritual, un segundo hito: el encuentro con la espiritualidad focolarina en la cual, a partir de ese momento, me sumerg\u00ed, hasta que sent\u00ed el llamado a consagrarme a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>A los 25 a\u00f1os hab\u00eda terminado la facultad, me hab\u00eda recibido de arquitecto, pero esto no me colmaba, me sent\u00eda insatisfecho \u201cen el mundo\u201d, como un hueso desubicado. Y en el coraz\u00f3n una intuici\u00f3n: que no har\u00eda arquitectura toda la vida. Yo quer\u00eda ser un focolarino (laico consagrado que vive en comunidad en el Movimiento). Pero dilataba mi decisi\u00f3n de ingresar en focolar. Hasta que lleg\u00f3 la hora y despu\u00e9s de varios a\u00f1os me decid\u00ed y, con la aprobaci\u00f3n de los responsables, me fui a una comunidad, en Rosario en abril de 1992.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>El coraz\u00f3n se me parti\u00f3 en dos cuando dej\u00e9 a mi madre sola. Pap\u00e1 hab\u00eda fallecido hac\u00eda unos a\u00f1os. Mi \u00fanico hermano, estaba viviendo en el exterior. Mam\u00e1 me acompa\u00f1\u00f3 hasta el transporte urbano que me llevar\u00eda a la terminal. Una espada atraves\u00f3 mi coraz\u00f3n cuando el autob\u00fas arranc\u00f3 y ella se qued\u00f3 sola, abajo, con los ojos nublados por el llanto. Creo que fue desgarrador para los dos. Pero amar a Dios me ped\u00eda tambi\u00e9n esto. Sufr\u00eda pensando que yo soportaba eso creyendo que Dios me lo ped\u00eda, pero, \u00bfy ella? Y esto agudizaba m\u00e1s mi dolor. Llegu\u00e9 a la terminal. Sub\u00ed al micro. Busqu\u00e9 en los \u00faltimos lugares un asiento solo y llor\u00e9 todo el viaje. Mi alma se desgarraba de angustia, de tristeza y de sentimientos encontrados, casi como una peque\u00f1a agon\u00eda. En ese momento record\u00e9 una frase que una chica del Movimiento hab\u00eda escrito durante una enfermedad que la llev\u00f3 a la muerte: \u201ctus caminos Se\u00f1or son una locura, rompen mi humanidad, pero son los \u00fanicos que quiero recorrer\u201d. Me daba fuerzas. Le dije mi \u201cs\u00ed\u201d a Dios, aunque estaba destruido interiormente. Nunca super\u00e9 esa angustia mientras viv\u00ed en Rosario. No sab\u00eda si eso era una prueba de Dios o un signo de que no era mi vocaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>Cierto d\u00eda, abatido, fui a hablar con un sacerdote agustino que conoc\u00eda. Al contarle mi situaci\u00f3n me dijo: \u201cun camino de consagraci\u00f3n no puede empezar por la cruz, primero est\u00e1 la luna de miel, la cruz vendr\u00e1 despu\u00e9s\u201d y agreg\u00f3: \u201cest\u00e1s sufriendo in\u00fatilmente, toma tus cosas y vete a tu casa\u201d. Con estas frases simples y directas este \u201cgallego\u201d me hab\u00eda sacado una mochila pesada de las espaldas, \u201cme volvi\u00f3 el alma al cuerpo\u201d, comprend\u00ed que era yo quien quer\u00eda ser focolarino, no Dios quien me lo ped\u00eda. Por eso la tristeza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Volv\u00ed a mi casa y me encontr\u00e9 en un desconcierto total. Segu\u00eda deslumbrado por la luminosidad del carisma de la Unidad. Segu\u00eda sinti\u00e9ndome llamado a consagrarme a Dios. Pero no quer\u00eda ser sacerdote, ni religioso y ahora el focolar tampoco era mi camino. \u00bfQu\u00e9 hac\u00eda? Me aferr\u00e9 a los sacramentos. Misa diaria, confesi\u00f3n frecuente, continu\u00e9 mis estudios en el Instituto Arquidiocesano de Ciencias Sagradas que hab\u00eda iniciado antes de irme, algo que hac\u00eda por placer y cuyas clases me deleitaban el alma, semana tras semana. Estaba \u00e1vido de formaci\u00f3n religiosa, pero sobre mi futuro no ve\u00eda nada. Sin embargo, ten\u00eda una viva convicci\u00f3n: que hab\u00eda un designio de Dios para m\u00ed, y en lo m\u00e1s \u00edntimo ten\u00eda la seguridad de que El me lo iba a manifestar.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">No present\u00eda para m\u00ed otro estado que la vida consagrada, pero tem\u00eda que fuera un deseo m\u00edo, no un llamado de<br>Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>Busqu\u00e9 y busqu\u00e9. Solo Dios sabe cu\u00e1nto busqu\u00e9.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Le escrib\u00ed a Chiara Lubich -la fundadora del Movimiento de los Focolares-, y ella me respondi\u00f3 diciendo: \u201cy bien<br>Sergio, (tu experiencia de focolar) ha sido una prueba, y si ahora te parece que Dios no te llama a una vida tan<br>comprometida no debes hacerte problema. T\u00fa, trata de serle fiel y \u00c9l te indicar\u00e1 el camino\u201d. Trat\u00e9 de vivir as\u00ed. Y<br>Dios cumpli\u00f3 su promesa: \u201ca quien me ama me manifestar\u00e9\u201d (Jn 14, 21).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>Fui invitado a un retiro de discernimiento vocacional con los Cooperadores Parroquiales de Cristo Rey en Rosario, en abril de 1997. Recuerdo que la ma\u00f1ana del 1\u00ba de enero de ese a\u00f1o, mientras la ciudad dorm\u00eda los festejos de fin de a\u00f1o, me fui caminando desde mi casa hasta la Bas\u00edlica de Guadalupe (unos ocho kil\u00f3metros) para pedirle a la Virgen que me ayudara, de una vez por todas, a conocer mi vocaci\u00f3n, con el deseo de que ese a\u00f1o fuera decisivo. Ya ten\u00eda 39 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>En ese retiro, despu\u00e9s de varios d\u00edas, descubr\u00ed por primera vez la belleza del sacerdocio ministerial: la<br>caridad pastoral, la misericordia con los pecadores, la compasi\u00f3n por las multitudes que caminan \u201ccomo<br>ovejas sin pastor\u201d (Mt. 9,36) y el deseo de llevarlas a los \u201cpastos frescos y a las aguas tranquilas\u201d (Sal. 22,2), al<br>descanso en Dios. El alimentar a los fieles con los sacramentos. A instruirlos en la plenitud de la Verdad. \u00a1La<br>Eucarist\u00eda!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>\u00a1Poder \u201chacerla\u201d! Santificarme santificando a los dem\u00e1s. Dios tiene sus tiempos, nosotros tambi\u00e9n. No quiso<br>llamarme a los 20. Me llam\u00f3 a los 40, y creo poder decir que antes no me lo ped\u00eda. Me lanc\u00e9 con todo. Ya no hab\u00eda dudas. \u201cEl camino\u201d estaba claro. Ahora ya no sent\u00eda angustia pensando en lo que ten\u00eda que dejar para seguir a Dios, hab\u00eda una compensaci\u00f3n afectiva. Al volver del retiro confront\u00e9 la posibilidad de ser sacerdote con mi director espiritual. Se vio que pod\u00eda haber un llamado y me admitieron en el Seminario. Al ingresar le dije a Dios: \u201cSe\u00f1or, yo no quiero aferrarme a ser sacerdote, yo quiero hacer tu Voluntad. Si quieres que sea sacerdote, conf\u00edrmamelo, y si no h\u00e1zmelo ver\u201d. Y a lo largo de estos a\u00f1os, a trav\u00e9s de su Voluntad, de los superiores y de mi<br>coraz\u00f3n, pude confirmar -con la ordenaci\u00f3n- el llamado de Dios. Me di cuenta de que antes andaba por el<br>camino, porque yo ya trataba de vivir como cristiano, pero por la banquina. Ahora encajaba en la ruta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br>Este fue el tercer hito de mi vida espiritual: el encuentro con mi vocaci\u00f3n sacerdotal, y a partir de ese momento,<br>mirando para atr\u00e1s, vislumbr\u00e9 que todo se unificaba y la alegr\u00eda inundaba mi coraz\u00f3n. Comprend\u00ed que entre la<br>espiritualidad sacerdotal y la espiritualidad focolarina no hay yuxtaposici\u00f3n, sino que puede haber uni\u00f3n y<br>mutuo enriquecimiento. Que la espiritualidad del Focolar ilumina a la teolog\u00eda, y las Ciencias Sagradas dan<br>razones a los fundamentos teol\u00f3gicos del carisma de la Unidad. Y as\u00ed veo que puedo ser un sacerdote diocesano<br>y vivir mi propia espiritualidad sacerdotal, que no necesita de ninguna otra espiritualidad, pero que puede ser iluminada, enriquecida y potenciada por la luz de otro carisma sin que esto produzca sustituci\u00f3n ni confusi\u00f3n.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Atribuyo tambi\u00e9n el haber descubierto mi camino a la intervenci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda. Ella a quien le fui a<br>implorar su intercesi\u00f3n y bajo cuyo amparo puse mi sacerdocio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><br><strong><em>Por Pbro.Sergio J.Kanagusuku- Argentina<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todos mis criterios, mis razonamientos, mis formas de ver las cosas se correg\u00edan, se iluminaban, se revolucionaban.  <a href=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/mi-vocacion-tres-hitos-que-la-definieron\/\" class=\"more-link\">Continue reading <span class=\"screen-reader-text\">Mi vocaci\u00f3n, tres hitos que la definieron<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":21514,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[174],"tags":[],"class_list":["post-21512","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-periodismo-en-profundidad"],"wpmagazine_modules_lite_featured_media_urls":{"thumbnail":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/MI-VOCACION-ARGENTINA-150x150.png",150,150,true],"cvmm-medium":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/MI-VOCACION-ARGENTINA-300x300.png",300,300,true],"cvmm-medium-plus":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/MI-VOCACION-ARGENTINA-305x207.png",305,207,true],"cvmm-portrait":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/MI-VOCACION-ARGENTINA-400x600.png",400,600,true],"cvmm-medium-square":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/MI-VOCACION-ARGENTINA-600x600.png",600,600,true],"cvmm-large":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/MI-VOCACION-ARGENTINA-1024x1000.png",1024,1000,true],"cvmm-small":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/MI-VOCACION-ARGENTINA-130x95.png",130,95,true],"full":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/MI-VOCACION-ARGENTINA.png",2000,1000,false]},"categories_names":{"174":{"name":"Periodismo en profundidad","link":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/category\/periodismo-en-profundidad\/"}},"tags_names":[],"comments_number":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21512","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21512"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21512\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21516,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21512\/revisions\/21516"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21514"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21512"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21512"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21512"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}