{"id":20375,"date":"2025-11-25T06:00:00","date_gmt":"2025-11-25T10:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/?p=20375"},"modified":"2025-11-28T14:37:29","modified_gmt":"2025-11-28T18:37:29","slug":"el-loco-de-la-caverna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/el-loco-de-la-caverna\/","title":{"rendered":"El loco de la caverna"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Plat\u00f3n fue ese genio que tuvo el acierto de pensar racionalmente en el marco del mito. El salto del mito al pensamiento filos\u00f3fico, primero, y al cient\u00edfico, m\u00e1s tarde, fue cosa de siglos. Eso de que un d\u00eda cre\u00edamos que el dios Hefestos estaba dentro de una monta\u00f1a atizando la fragua y causando derrames de lava por doquier y al otro d\u00eda ya est\u00e1bamos elaborando sofisticadas teor\u00edas sobre la erupci\u00f3n volc\u00e1nica tom\u00f3 su tiempo. Sin embargo\u2026 el mito de la caverna de Plat\u00f3n es m\u00e1s actual que nunca.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recordemos el mito. Unos sujetos est\u00e1n prisioneros dentro de una caverna. Ellos est\u00e1n maniatados y recostados de un muro alto. Frente a ellos, se proyectan continuamente sombras sobre la pared que asumen como la realidad. Detr\u00e1s del muro (y sin ser vistas por los prisioneros), otras personas pasan figuras por delante de una hoguera para que proyecten su sombra sobre la pared. Todo enga\u00f1o tiene sus art\u00edfices.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, uno de los prisioneros se atreve a pensar y cuestiona la situaci\u00f3n. Se pregunta si quiz\u00e1s haya algo m\u00e1s all\u00e1 del muro, as\u00ed que se desata y huye. En su carrera, se percata del enga\u00f1o. Finalmente, sale a la superficie y queda enceguecido por la luz del sol, que le revela la aut\u00e9ntica realidad. Sorprendido y emocionado, decide regresar a liberar a sus compa\u00f1eros. Les cuenta que afuera est\u00e1 la verdadera luz, que hay todo un mundo real, que lo que ven sobre la pared son solo sombras, fantas\u00edas\u2026 Los antiguos compa\u00f1eros lo ven incr\u00e9dulo y cortan por lo sano: hay que darle una paliza al loco de la caverna. No entremos a divagar sobre el significado del mito. Enfoqu\u00e9monos en el loco de la caverna. La primera pregunta que salta a la vista es la siguiente: \u00bfpor qu\u00e9 se regres\u00f3 a la boca del lobo? La verdad, no parece una decisi\u00f3n muy inteligente. De hecho, no lo es, pero la \u00e9tica nunca parece una opci\u00f3n inteligente en las primeras de cambio, solo a largo plazo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este loco ha regresado porque juzg\u00f3 correcto hacer part\u00edcipes a sus compa\u00f1eros de su nueva libertad, no cualquiera, sino la de quien ha conocido otra forma de ser m\u00e1s aut\u00e9ntica. Pareciera que el loco de la caverna, en su ascenso a la superficie, se ha adue\u00f1ado de un conocimiento prohibido que sus compa\u00f1eros a\u00fan no poseen, un conocimiento subversivo. Casi siempre el conocimiento es incendiario. Pero hay m\u00e1s, y creo que se ha hecho poco \u00e9nfasis en ello: el loco tuvo el coraje de pensar y actuar, \u00a1pensar y actuar! Por cierto, pensar forma parte tambi\u00e9n del cat\u00e1logo de acciones sediciosas. El loco se atrevi\u00f3 a pensar por s\u00ed mismo y convirti\u00f3 su raciocinio en acci\u00f3n, en fuerza de voluntad. En otras palabras, insurge contra la realidad aceptada por todos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, el loco de la caverna debi\u00f3 de haber sentido el pasmo del miedo. Zafarse, girarse hacia atr\u00e1s del muro, ver la verdad de lo que all\u00ed pasaba y echar a correr caverna arriba. Hace falta coraje, no ausencia de miedo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hay coraje sin miedo ni \u00e9tica. Lo cierto es que el loco alcanza a salir de la cueva. Se libra de la c\u00e1rcel de los paradigmas y se abre a un mundo novedoso, saturado de luz, color y formas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y una vez all\u00ed, en vez de quedarse a disfrutar del espect\u00e1culo, piensa en sus compa\u00f1eros de la caverna. Dir\u00edamos, en t\u00e9rminos modernos, que el loco ten\u00eda mucho sentido de la responsabilidad social\u2026 as\u00ed que se devuelve.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No solo se devuelve: desciende al infierno de la ignorancia cavernaria. \u00bfQu\u00e9 pretend\u00eda? Ni m\u00e1s ni menos que una cat\u00e1basis seguida de una an\u00e1basis, es decir, un descenso a la oscuridad para rescatar a sus compa\u00f1eros y ascenderlos a la luz. Vamos, un poco lo de Orfeo con Eur\u00eddice. Aqu\u00ed quiero detenerme y cuestionar algo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfTodo conocimiento implica, por tanto, el rescate de quien languidece sin \u00e9l? Si esto es as\u00ed, hay que revisar nuestros sistemas y m\u00e9todos educativos\u2026 Pues bien, el caso es que nuestro loco ha regresado a su lugar en la caverna, pero no para sentarse apaciblemente a ver las sombras en la pared. Llega all\u00ed, y lo primero que hace es largar una arenga revulsiva, pero la cosa sale mal. Los compa\u00f1eros optan por lo c\u00f3modo, que es seguir apegados a una manera de ver el mundo. El incordio se transa mal y termina el loquito de la caverna muerto a palos por sus cong\u00e9neres. Todo un fracaso, pero no. Imaginemos c\u00f3mo podr\u00eda haber continuado el mito. Al d\u00eda siguiente, uno de los presos \u2014quiz\u00e1 el que m\u00e1s palos dio al loco de la caverna\u2014 se pregunta: \u00bfY si tuviera raz\u00f3n el loco y hay otra realidad? Nada hay m\u00e1s f\u00e9rtil que la duda sembrada y abonada. Ya est\u00e1: el loco de la caverna tiene un primer seguidor. Esta es la historia de la humanidad, la de los locos cavernarios que deciden pensar por s\u00ed mismos. \u00bfNo me creen? S\u00f3crates fue el loco de la caverna en quien seguramente Plat\u00f3n pensaba cuando escribi\u00f3 el mito, su maestro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En toda caverna, hay un S\u00f3crates que da inicio y un Plat\u00f3n que da continuidad al mot\u00edn de la inteligencia. Hace poco m\u00e1s de dos mil a\u00f1os, un loco de la caverna naci\u00f3 en Nazareth, y hace poco menos de seis siglos, otro loco de la caverna invent\u00f3 la imprenta. Hace casi un siglo, un loco de la caverna revolucion\u00f3 la f\u00edsica con su teor\u00eda de la relatividad, pero tres siglos antes, otro loco de la caverna hab\u00eda hallado, a la luz del sol, sus leyes de Newton.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Est\u00e1 el loco de la caverna que invent\u00f3 el bombillo y el otro loco que cre\u00f3 la t\u00e9cnica de la pasteurizaci\u00f3n. Hubo un loco que cre\u00eda que se pod\u00eda ir a Las Indias (Oriente Extremo) viajando en sentido opuesto, otro loco que invent\u00f3 el ox\u00edmoron de la violencia no activa y el par de locos que partieron en dos ramas la historia de la filosof\u00eda: Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles. Suena bien, pero no lo fue. Todos estos locos lograron salir al sol, cierto, pero luego debieron regresar a enfrentar la oscuridad de la ignorancia establecida como norma social. La caverna de Plat\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s viva que nunca. Cada vez que alguien encadena a otros y les hace creer que la \u00fanica realidad es la que dictamina su voz un\u00e1nime, pervive la caverna de Plat\u00f3n. Cada vez que somos cautivos de tendencias y modas, vanas sombras en la pared de las costumbres sociales, pervive la caverna de Plat\u00f3n. Cada vez que renunciamos a trabajar desde la esencia de lo que hacemos para proyectar la sombra de nuestra apariencia en el \u00abmuro\u00bb de las redes sociales, pervive la caverna de Plat\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A veces me pregunto si el mundo, este mundo que hemos fabricado nosotros \u2014del que nos sentimos neciamente orgullosos con toda su violencia y desmanes\u2014 y que le hemos dejado a esa generaci\u00f3n que despectivamente llamamos \u00abde cristal\u00bb, no es una inmensa y repugnante caverna de Plat\u00f3n, la \u00fanica que pod\u00eda construir una generaci\u00f3n de cavern\u00edcolas como la nuestra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos j\u00f3venes \u00abde cristal\u00bb tienen una fortaleza que mi generaci\u00f3n nunca tuvo: no tienen miedo de reconocerse d\u00e9biles y fr\u00e1giles. Nosotros ayer fing\u00edamos fortaleza donde ellos hoy lloran.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y esa es la \u00faltima cualidad que no he mencionado del loco de la caverna: honestidad. Quiero imaginar que aquel loco de la caverna de Plat\u00f3n tuvo la honestidad de reconocerse ignorante antes de zafarse de sus cadenas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiero imaginar que estos j\u00f3venes de cristal tendr\u00e1n la honestidad de reconocerse hijos de nuestra debilidad mal disfrazada de dureza, y hacer algo por escapar de la caverna que fabricamos para ellos. Tengo motivos para ser optimista sobre el futuro en manos de estos j\u00f3venes de cristal. A fin de cuentas, en su aparente fragilidad, el cristal est\u00e1 llamado a descomponer la luz en sus diferentes longitudes de onda y, para eso, debe estar fuera de la caverna de Plat\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Por Jer\u00f3nimo Alay\u00f3n- Venezuela<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A fin de cuentas, en su aparente fragilidad, el cristal est\u00e1 llamado a descomponer la luz en sus diferentes longitudes de onda y, para eso, debe estar fuera de la caverna de Plat\u00f3n. <a href=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/el-loco-de-la-caverna\/\" class=\"more-link\">Continue reading <span class=\"screen-reader-text\">El loco de la caverna<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":20377,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-20375","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-etica"],"wpmagazine_modules_lite_featured_media_urls":{"thumbnail":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/EL-LOCO-DE-LA-CAVERNA-150x150.png",150,150,true],"cvmm-medium":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/EL-LOCO-DE-LA-CAVERNA-300x300.png",300,300,true],"cvmm-medium-plus":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/EL-LOCO-DE-LA-CAVERNA-305x207.png",305,207,true],"cvmm-portrait":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/EL-LOCO-DE-LA-CAVERNA-400x600.png",400,600,true],"cvmm-medium-square":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/EL-LOCO-DE-LA-CAVERNA-600x600.png",600,600,true],"cvmm-large":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/EL-LOCO-DE-LA-CAVERNA-1024x1000.png",1024,1000,true],"cvmm-small":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/EL-LOCO-DE-LA-CAVERNA-130x95.png",130,95,true],"full":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/EL-LOCO-DE-LA-CAVERNA.png",2000,1000,false]},"categories_names":{"69":{"name":"\u00c9tica","link":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/category\/etica\/"}},"tags_names":[],"comments_number":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20375","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20375"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20375\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20381,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20375\/revisions\/20381"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20377"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20375"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20375"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20375"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}