{"id":16151,"date":"2025-02-03T13:34:54","date_gmt":"2025-02-03T17:34:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/?p=16151"},"modified":"2025-02-03T13:38:25","modified_gmt":"2025-02-03T17:38:25","slug":"voy-a-morir-por-mi-pueblo-padre-tito-obispo-laosiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/voy-a-morir-por-mi-pueblo-padre-tito-obispo-laosiano\/","title":{"rendered":"\u00abVoy a morir por mi pueblo\u00bb &#8211; Padre Tito, obispo laosiano"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"168\" src=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-3.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-16156\" style=\"width:899px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-3.png 300w, https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-3-161x90.png 161w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh7-rt.googleusercontent.com\/docsz\/AD_4nXf0i_TNskpwlAW8OxPIo1V2hDZ6D4g88aiVozGQID5Xds8iccAfOM0NpXW8O4qP_gfhb2iEnvS5nn_Ef2tSkU1iGCvp7H1plLk8DVtq3v9yILOthnfCjN6OPFUerTax1Pt5ad72?key=7bc8_imjVdbMZ36qrfIj2Wby\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">Esta ma\u00f1ana al amanecer recib\u00ed una triste noticia aqu\u00ed en Polonia donde me encuentro estos d\u00edas. El padre Tito ha muerto. As\u00ed lo llamaban todos los que lo conoc\u00edan aunque fuera de o\u00eddas. Tito era un seminarista laosiano cuando fue enviado a Italia a estudiar en la d\u00e9cada de 1970. En su pa\u00eds se estaba librando una guerra que, aunque localizada en Vietnam, hab\u00eda terminado involucrando tambi\u00e9n a Camboya y Laos. Con la victoria de las guerrillas comunistas simpatizantes del Vietcong y de los Jemeres Rojos camboyanos, Laos tambi\u00e9n cay\u00f3 en manos de una locura homicida que, en nombre de un pseudocomunismo, acab\u00f3 masacrando a la poblaci\u00f3n y, sobre todo, a hombres y mujeres. Mujeres de fe.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh7-rt.googleusercontent.com\/docsz\/AD_4nXen4HCSVmm2r_C4OWHyW1-t6eVcRV3QsL8TF7YKIlxPX6OgdDirESbR0QxX-KvWmWMTQYonEo6vAmBLNHfgLUG1FVgUhu7meARXfO50fvo3VkCvlvLFCc-1eWKSTqjtygIGsicS?key=7bc8_imjVdbMZ36qrfIj2Wby\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">En ese momento el joven seminarista supo que era una decisi\u00f3n dif\u00edcil. O bien regresaba inmediatamente al pa\u00eds o ya no podr\u00eda comunicarse con su gente. Decidi\u00f3 regresar. Fue ordenado sacerdote y parti\u00f3 hacia Luang Prabang, dici\u00e9ndoles a quienes se opon\u00edan a su regreso a casa: \u201c <em>Voy a morir por mi pueblo<\/em> \u201d. Esa frase se convirti\u00f3 en el leitmotiv de muchos j\u00f3venes de los a\u00f1os setenta \u2013incluido yo mismo\u2013, invit\u00e1ndolos a trabajar por los \u00faltimos y m\u00e1s abandonados de los abandonados, incluso all\u00ed donde estuvieran, en Italia y en otras partes del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">Del joven sacerdote, al menos en Europa, no se supo nada m\u00e1s durante muchos a\u00f1os. Con el tiempo, con diversos cambios de r\u00e9gimen, su figura resurgi\u00f3 hasta que a finales del siglo pasado fue consagrado obispo como Vicario Apost\u00f3lico de Luang Prabang. Se supo que hab\u00eda soportado largos a\u00f1os de prisi\u00f3n mientras intentaba entablar amistad con sus carceleros. Un testimonio verdaderamente heroico, que recuerda al del cardenal vietnamita Nguy\u1ec5n V\u0103n Thu\u1eadn&nbsp; , cuyo proceso de beatificaci\u00f3n est\u00e1 en curso . Laos es un pa\u00eds t\u00edpicamente budista Theravada y la comunidad cat\u00f3lica siempre ha sido peque\u00f1a y fue ayudada a nacer y animada, durante d\u00e9cadas, por los misioneros, especialmente los Oblatos y el PIME. El Padre Tito ha sido testigo durante d\u00e9cadas del servicio al pueblo, especialmente a los m\u00e1s pobres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">En 2015 lo conoc\u00ed en Bangkok y lo entrevist\u00e9. Me impresion\u00f3 este hombre fr\u00e1gil, t\u00edmido, pero con una voluntad indomable, lleno de coraje. Me cont\u00f3 su vida: \u00a1una pel\u00edcula! Me cont\u00f3 de su encarcelamiento en tres ocasiones, por diferente duraci\u00f3n. Un ojo evidentemente da\u00f1ado con una cicatriz clara tambi\u00e9n hablaba del maltrato f\u00edsico sufrido. Lo hab\u00eda perdido porque uno de los carceleros lo hab\u00eda golpeado con la culata de su rifle. En los momentos que me parec\u00edan m\u00e1s dram\u00e1ticos, aclaraba, siempre en un excelente italiano: \u00abnada en particular\u00bb. Sin embargo, implic\u00f3 a\u00f1os de prisi\u00f3n, interrogatorios y violencia. Sin resentimientos, y mucho menos deseos de venganza. Un alma gentil, que todo lo perdona. As\u00ed lo afirma un libro sobre su vida, publicado recientemente y significativamente titulado: <em>Incluso en la c\u00e1rcel puedo amar. <\/em>Aquella hora pasada con este hombre dulce y fr\u00e1gil, surgido de d\u00e9cadas de sufrimiento y todav\u00eda enamorado de Dios y de la humanidad, me hizo comprender hasta qu\u00e9 punto se puede morir por el propio pueblo permaneciendo vivo, dando cada momento de existencia por los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>\u00bb <\/strong><strong><em>Voy a morir por mi propio pueblo\u00bb<\/em><\/strong><strong> &#8211; Padre Tito, obispo de Laos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">Esta ma\u00f1ana al amanecer recib\u00ed una triste noticia aqu\u00ed en Polonia donde me encuentro estos d\u00edas. El padre Tito ha muerto. As\u00ed lo llamaban todos los que lo conoc\u00edan, aunque s\u00f3lo fuera de o\u00eddo. Tito era un seminarista laosiano cuando fue enviado a Italia en la d\u00e9cada de 1970 para estudiar. En su pa\u00eds se estaba librando una guerra que, aunque localizada en Vietnam, tambi\u00e9n hab\u00eda acabado afectando a Camboya y Laos. Con la victoria de las guerrillas comunistas simpatizantes del Vietcong y de los Jemeres Rojos camboyanos, Laos tambi\u00e9n cay\u00f3 en manos de la locura asesina que, en nombre de un pseudocomunismo, acab\u00f3 masacrando a la poblaci\u00f3n y, sobre todo, a hombres y mujeres. Mujeres de fe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">En ese momento, el joven seminarista supo que era una decisi\u00f3n dif\u00edcil. O bien regresaba inmediatamente al pa\u00eds o ya no podr\u00eda comunicarse con su gente. Decidi\u00f3 regresar. Fue ordenado sacerdote y parti\u00f3 hacia Luang Prabang, diciendo a quienes se opon\u00edan a su regreso a casa: \u00bb <em>Voy a morir por mi propio pueblo\u00bb<\/em> . Esa frase se convirti\u00f3 en el leitmotiv de muchos j\u00f3venes de los a\u00f1os 70 \u2013incluido el que aparece abajo\u2013, invit\u00e1ndolos a trabajar para los \u00faltimos y m\u00e1s abandonados de los abandonados, incluso dondequiera que estuvieran, en Italia y otras partes del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">Durante a\u00f1os, no se supo m\u00e1s de aquel joven sacerdote, al menos en Europa. Con el tiempo, con diversos cambios de r\u00e9gimen, su figura resurgi\u00f3 hasta ser consagrado obispo como Vicario Apost\u00f3lico de Luang Prabang a finales del siglo pasado. Aprendemos de los largos a\u00f1os de prisi\u00f3n que tuvo que soportar mientras intentaba entablar relaciones amistosas con los carceleros. Un testimonio verdaderamente heroico, que recuerda al del cardenal vietnamita Nguy\u1ec5n V\u0103n Thu\u1eadn , cuyo proceso de beatificaci\u00f3n est\u00e1 en curso. Laos es un pa\u00eds t\u00edpicamente budista Theravada y la comunidad cat\u00f3lica siempre ha sido peque\u00f1a y ha sido ayudada a surgir y animada durante d\u00e9cadas por misioneros, especialmente oblatos y padres del PIME. El Padre Tito lleva d\u00e9cadas dando testimonio del servicio al pueblo, especialmente a los m\u00e1s pobres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">En 2015 lo conoc\u00ed en Bangkok y lo entrevist\u00e9. Me impresion\u00f3 este hombre fr\u00e1gil, t\u00edmido, pero con una voluntad indomable, lleno de coraje. Me cont\u00f3 sobre su vida: \u00a1una pel\u00edcula! Me cont\u00f3 sobre su encarcelamiento en tres ocasiones, con duraciones variables. Un ojo evidentemente da\u00f1ado con una cicatriz clara tambi\u00e9n hablaba de la violencia f\u00edsica que hab\u00eda sufrido. Lo hab\u00eda perdido porque uno de los carceleros lo hab\u00eda golpeado con la culata de su rifle. En el que me pareci\u00f3 el momento m\u00e1s dram\u00e1tico, aclar\u00f3, siempre en un excelente italiano: \u00bb <em>nada en particular\u00bb<\/em> . Pero fueron a\u00f1os de prisi\u00f3n, interrogatorios y violencia. Ning\u00fan rencor y mucho menos deseo de venganza. Un alma gentil, todo perd\u00f3n. Un libro recientemente publicado sobre su vida tiene un t\u00edtulo significativo: <em>Incluso en la c\u00e1rcel puedo amar<\/em> . Aquella hora pasada con este hombre manso y fr\u00e1gil, que hab\u00eda salido de d\u00e9cadas de sufrimiento y todav\u00eda estaba enamorado de Dios y de la humanidad, me hizo darme cuenta hasta qu\u00e9 punto se puede morir por el propio pueblo y al mismo tiempo permanecer vivo, dando cada momento de existencia por los dem\u00e1s. .<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">Publicadopor <a href=\"http:\/\/www.blogger.com\/profile\/18433692719233204404\">Roberto Catalano<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esa frase se convirti\u00f3 en el leitmotiv de muchos j\u00f3venes de los a\u00f1os setenta \u2013incluido yo mismo\u2013, invit\u00e1ndolos a trabajar por los \u00faltimos y m\u00e1s abandonados de los abandonados, incluso all\u00ed donde estuvieran, en Italia y en otras partes del mundo. <a href=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/voy-a-morir-por-mi-pueblo-padre-tito-obispo-laosiano\/\" class=\"more-link\">Continue reading <span class=\"screen-reader-text\">\u00abVoy a morir por mi pueblo\u00bb &#8211; Padre Tito, obispo laosiano<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":16156,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[74],"tags":[],"class_list":["post-16151","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"wpmagazine_modules_lite_featured_media_urls":{"thumbnail":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-3-150x150.png",150,150,true],"cvmm-medium":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-3.png",300,168,false],"cvmm-medium-plus":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-3.png",300,168,false],"cvmm-portrait":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-3.png",300,168,false],"cvmm-medium-square":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-3.png",300,168,false],"cvmm-large":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-3.png",300,168,false],"cvmm-small":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-3-130x95.png",130,95,true],"full":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/image-3.png",300,168,false]},"categories_names":{"74":{"name":"Mundo","link":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/category\/mundo\/"}},"tags_names":[],"comments_number":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16151","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16151"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16151\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16157,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16151\/revisions\/16157"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16156"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16151"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16151"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16151"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}