{"id":14841,"date":"2024-12-02T18:42:58","date_gmt":"2024-12-02T22:42:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/?p=14841"},"modified":"2024-12-02T19:27:55","modified_gmt":"2024-12-02T23:27:55","slug":"no-hay-una-unica-forma-de-ser-abuelos-y-se-hace-camino-al-andar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/no-hay-una-unica-forma-de-ser-abuelos-y-se-hace-camino-al-andar\/","title":{"rendered":"No hay una \u00fanica forma de ser abuelos y se hace camino al andar"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong><em>A veces vivimos nuestra vida en clave de biograf\u00eda y otras en clave de literatura.&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">La biograf\u00eda es aquello que figurar\u00eda en alg\u00fan texto que se dedicara a decir s\u00f3lo la c\u00e1scara de lo que hicimos a lo largo de nuestra vida, a modo de \u201cnaci\u00f3, estudi\u00f3, trabaj\u00f3, se cas\u00f3, tuvo hijos, nietos y, tras la jubilaci\u00f3n, se muri\u00f3\u201d. Lo que dice la biograf\u00eda es verdad, pero obviamente queda corto para dar cuenta realmente del significado de esa vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Por suerte, hay otras formas de adentrarse en el sentido y en el sentir de las experiencias, para transmitirlas de una manera m\u00e1s integrada, incorporando elementos que le dan a la vez singularidad y universalidad. La literatura, por ejemplo, puede relatar las escenas m\u00e1s cotidianas de una manera llena de texturas, asociaciones, emociones y detalles, haci\u00e9ndonos ver que son algo m\u00e1s que escenas estereotipadas del d\u00eda a d\u00eda, al darles un vuelo que la aproximaci\u00f3n biogr\u00e1fica ni de cerca describe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Bueno, todo lo anterior es una introducci\u00f3n para decir que, a modo de biograf\u00eda, soy abuelo desde hace tres a\u00f1os. Pero tambi\u00e9n para decir que, a mi abuelidad, la vivo de una manera que dista de ser solamente biogr\u00e1fica, y es por eso por lo que la integro como referencia a este texto, para darle algo de \u201cliteratura\u201d a eso que me (nos) ocurre cuando nuestros hijos, de repente, pasan a ser padres y, nosotros, abuelos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"375\" height=\"250\" src=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/FAMILIA_ABUELOS_2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-14844\" style=\"width:899px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/FAMILIA_ABUELOS_2.png 375w, https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/FAMILIA_ABUELOS_2-300x200.png 300w, https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/FAMILIA_ABUELOS_2-135x90.png 135w\" sizes=\"(max-width: 375px) 100vw, 375px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Emilia, Mart\u00edn y, en breve, Pedro, forman parte del \u201cteam nietos\u201d de quien esto escribe. La biograf\u00eda dir\u00eda entonces que soy \u201cabuelo (por ahora) de tres ni\u00f1os\u201d y ah\u00ed quedar\u00eda la cosa. Pero la realidad va m\u00e1s all\u00e1 de eso, y no solamente por lo \u201cmaravilloso\u201d del asunto, sino porque en el ser abuelo aparecen en mi conciencia elementos que me permiten sentir que soy part\u00edcipe del devenir de las generaciones, y que en mi experiencia singular puedo observar la continuidad de mi estirpe, sintiendo que formo parte de \u201ceso\u201d que es patrimonio de todos, y que hace que la humanidad siga su camino, m\u00e1s all\u00e1 de los obst\u00e1culos que se presentan.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Cada abuelo tiene conciencia de su propia experiencia y tiene algo que aportar al respecto. Ser abuelo no se trata de habitar una categor\u00eda, sino de vivir una experiencia. Cada forma de vivir el hecho de tener nietos adquiere una resonancia singular, y es grato cada tanto poder reflexionar acerca de esa resonancia de una manera en lo que lo que uno vive es, tambi\u00e9n, compartido por muchos otros.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"375\" height=\"243\" src=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/FAMILIA_ABUELOS_3.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-14846\" style=\"width:899px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/FAMILIA_ABUELOS_3.png 375w, https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/FAMILIA_ABUELOS_3-300x194.png 300w, https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/FAMILIA_ABUELOS_3-139x90.png 139w\" sizes=\"(max-width: 375px) 100vw, 375px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Cuando a\u00f1os atr\u00e1s los entonces abuelos me anticiparon que cuando me llegaran los nietos sentir\u00eda lo que hoy estoy sintiendo, yo me re\u00eda y dec\u00eda: \u201cLlegar\u00e1 cuando llegue\u201d. Debo reconocer que escuchaba sus palabras en el modo \u201cbiograf\u00eda\u201d, es decir, adjudicando a la palabra \u201cabuelo\u201d una condici\u00f3n casi mec\u00e1nica o funcional, imposibilitado de percibir lo que hab\u00eda \u201cdentro\u201d de ella. Eran palabras que parec\u00edan la etiqueta de un frasquito de la cocina, al que reci\u00e9n hoy abr\u00ed para descubrir realmente qu\u00e9 tiene adentro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El primer desaf\u00edo al abordar el tema de la abuelidad es no quedar atrapado en el casillero del \u201cabuelito contento\u201d, y honrar la sustancialidad de la experiencia que subyace en el hecho de que, esos hijos tan amados, hoy son padres que est\u00e1n forjando una nueva generaci\u00f3n. Y qu\u00e9 decir de la sorpresa de que esa nueva generaci\u00f3n, de repente, nos mira con cari\u00f1o y nos dice: \u201c\u00bfAbuelo, vamos a tomar un helado?\u201d, mientras morimos de amor ante la propuesta.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-large-font-size\"><strong>Expectativa vs. realidad<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Hay muchas abuelidades posibles. No idealicemos. Las hay afectivamente distantes, inclusive negadoras, y las hay abrumadoras, de esas que usan el rol para descargar ansiedades disfrazadas de amor. Estas \u00faltimas son, sin duda, una pesadilla para los padres noveles.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">A su vez, hay abuelos que sienten el amor por sus nietos como un rayo desde el primer d\u00eda, y otros que van forjando ese amor de a poco, a partir del devenir de un v\u00ednculo m\u00e1s personalizado que solamente puede irse entramando con el tiempo. Todo vale si hablamos de afectos genuinos, y, en tal sentido, no se aconseja entrar en competencias al respecto de qui\u00e9n es m\u00e1s amoroso en este terreno, ya que se trata de<strong> <\/strong>un rol que no merece sobreactuaciones y acepta diferentes estilos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Mis hijos viven muy lejos de casa. El Zoom es la bendici\u00f3n de los abuelos a distancia y, por fortuna, genera un genuino acercamiento al punto de que, d\u00edas atr\u00e1s, mi nieta Emilia, de tres a\u00f1os, me dio de comer a trav\u00e9s de la pantalla parte de su comida, mientras yo masticaba de manera ostentosa lo que me daba. Ella entendi\u00f3 perfectamente el juego, que tuvo el mismo efecto emocional que el que hubiera tenido si hubiera estado yo efectivamente all\u00ed, recibiendo ese \u201calimento\u201d que ella me daba mientras se re\u00eda.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Vale la escena para aquellos que suponen que la presencia f\u00edsica lo es todo. De hecho, recuerdo que cuando yo era muy chico, mis abuelos paternos, que viv\u00edan en el exterior, me mandaban cartas con c\u00edrculos dibujados en los que hab\u00eda una infinidad de puntos. \u201cCada puntito es un beso que te mandamos\u201d, me escrib\u00edan. Yo no sab\u00eda leer y eran mis padres quienes le\u00edan el texto, pero esos c\u00edrculos llenos de besos est\u00e1n fotografiados en mi memoria, y marcaron la presencia de ellos en mi vida en \u00e9pocas en las cuales internet no exist\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-large-font-size\"><strong>La literatura de cada experiencia<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Una dimensi\u00f3n importante para tener en cuenta a la hora de descubrirnos abuelos es que, adem\u00e1s de la irrupci\u00f3n de los nietos, tambi\u00e9n irrumpe un nuevo rol en aquellos que antes eran solamente nuestros hijos, y hoy han pasado a jugar en primera al asomarse a la paternidad. Surgen muchas complejidades, que van tambi\u00e9n de la mano de la interna de cada familia, su historia y las circunstancias que rodean cada nacimiento. Hay padres que no se dan cuenta de que los ahora tambi\u00e9n padres (sus hijos) est\u00e1n jugando su propio juego, y no son una \u201cprovincia\u201d de la casa de origen. En esos casos, suelen ocurrir episodios ingratos, como cuando, ante la necesidad de apoyo log\u00edstico de sus hijos, muchos abuelos imponen condiciones como contraprestaci\u00f3n de la ayuda solicitada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Ocurre tambi\u00e9n que muchos abuelos tienen que suplir la inmadurez de sus hijos, quienes no asumen del todo su responsabilidad adulta a la hora de criar. Tambi\u00e9n suele pasar que muchos hijos sean excesivamente refractarios a lo que la generaci\u00f3n previa tiene para decir, como si la paternidad se estuviera inaugurando en la generaci\u00f3n presente. Simplemente enumero algunas escenas de las miles que pueden suceder, situaciones complejas que no inhiben el hecho de que la \u201cliteratura\u201d de cada experiencia de ser abuelos es parte de un milagro, y no solamente un tema biogr\u00e1fico, sociol\u00f3gico o psicol\u00f3gico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Los que m\u00e1s transpirar\u00e1n la camiseta ser\u00e1n los padres, nuestros hijos. Eso es bien sabido. Los abuelos tenemos la oportunidad de jugar m\u00e1s, de ventilar el d\u00eda a d\u00eda ofreciendo lo que tenemos de liviandad por el hecho de ser el techo que protege, simb\u00f3licamente, toda la escena.&nbsp;&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Es verdad que, como insinuamos antes, se puede ser un mal abuelo o abuela. Mezquindades, violencias y ausencias son parte de la vida y el de los abuelos no es un gremio ajeno a esa realidad. Por fortuna, el mundo ofrece el universo simb\u00f3lico, la amistad entre las generaciones, la espiritualidad y la solidaridad comunitaria, para ir compensando heridas y ausencias que, en el plano de la paternidad o la abuelidad, se hayan tenido. Y tiene, tambi\u00e9n, la posibilidad reparadora de alguna vez ejercer con amor el rol del que se careci\u00f3 en su momento.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">La biograf\u00eda dice que aquel cuyos hijos hayan tenido, a su vez, sus propios hijos, es abuelo. El t\u00edtulo que esa biograf\u00eda nos otorga no es el final, sino el inicio de una historia que se desarrollar\u00e1 con una prosa que va m\u00e1s all\u00e1 del mero dato. En esa historia, tengo tres cap\u00edtulos que escribir en el futuro inmediato: ir preparando el paseo con helader\u00eda incluida para Emilia, comprarle una nueva camiseta de River a Mart\u00edn porque la anterior le queda chica, y prepararme para conocer a Pedro, quien, seg\u00fan su madre, es un muchacho en\u00e9rgico al que le gusta bailar dentro de la panza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Es que el techo protector que formamos los abuelos en clave generacional est\u00e1 hecho de esas cosas: puntitos de besos, helados de chocolate y frutilla, camisetas de f\u00fatbol y misterios a ir develando a medida que los chicos van desplegando su ser. Lo dem\u00e1s es vivir nom\u00e1s, mientras le hacemos pata a nuestros hijos, para que se sientan acompa\u00f1ados en su tarea, esa que ya cumplimos en su momento, y de la cual hoy vemos los frutos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Por Miguel Espeche &#8211; Psic\u00f3logo especializado en infancia<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A veces vivimos nuestra vida en clave de biograf\u00eda y otras en clave de literatura.\u00a0 <a href=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/no-hay-una-unica-forma-de-ser-abuelos-y-se-hace-camino-al-andar\/\" class=\"more-link\">Continue reading <span class=\"screen-reader-text\">No hay una \u00fanica forma de ser abuelos y se hace camino al andar<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":14842,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[59,62],"tags":[],"class_list":["post-14841","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destacadas","category-familia"],"wpmagazine_modules_lite_featured_media_urls":{"thumbnail":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/FAMILIA_ABUELOS_1-150x150.jpg",150,150,true],"cvmm-medium":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/FAMILIA_ABUELOS_1-300x300.jpg",300,300,true],"cvmm-medium-plus":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/FAMILIA_ABUELOS_1-305x207.jpg",305,207,true],"cvmm-portrait":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/FAMILIA_ABUELOS_1-400x600.jpg",400,600,true],"cvmm-medium-square":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/FAMILIA_ABUELOS_1-600x600.jpg",600,600,true],"cvmm-large":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/FAMILIA_ABUELOS_1-1024x800.jpg",1024,800,true],"cvmm-small":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/FAMILIA_ABUELOS_1-130x95.jpg",130,95,true],"full":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/FAMILIA_ABUELOS_1.jpg",1067,800,false]},"categories_names":{"59":{"name":"Destacadas","link":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/category\/destacadas\/"},"62":{"name":"Familia","link":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/category\/familia\/"}},"tags_names":[],"comments_number":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14841","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14841"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14841\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14847,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14841\/revisions\/14847"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14842"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14841"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14841"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14841"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}