{"id":14370,"date":"2024-11-01T13:54:48","date_gmt":"2024-11-01T17:54:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/?p=14370"},"modified":"2024-11-06T12:15:14","modified_gmt":"2024-11-06T16:15:14","slug":"la-guerra-la-sombra-y-nuestras-sombras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/la-guerra-la-sombra-y-nuestras-sombras\/","title":{"rendered":"La guerra, la sombra y nuestras sombras"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfY si ese enemigo que hemos construido afuera no es m\u00e1s que un reflejo de aquello que negamos en nuestra propia alma? Sergio Sinay nos propone una tarea integradora: abrazar nuestras sombras, firmar la paz con nosotros mismos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">El psiquiatra, psicoanalista y pensador suizo Carl Jung (1875-1961) fue en principio disc\u00edpulo de Freud y posteriormente su antagonista. Mientras Freud consideraba al inconsciente como un hervidero de deseos y pulsiones que siembran inquietud y neurosis y deben ser tra\u00eddos a la conciencia, Jung ve\u00eda en esa napa de la psiquis un rico reservorio de energ\u00edas y potencialidades que es necesario rescatar y en las que hay que abrevar en la b\u00fasqueda del autoconocimiento y la autoaceptaci\u00f3n. Tres de los m\u00e1s valiosos entre los muchos aportes de Jung al conocimiento de la mente y el alma humanas son las nociones de arquetipo, sombra e inconsciente colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">Los arquetipos son estructuras profundas de la mente que todos los seres humanos heredamos de la historia y la experiencia de nuestra especie. Nos habitan a todos y de esos arquetipos tomamos las caracter\u00edsticas de nuestra personalidad individual. Entre los definidos por Jung se encuentran la madre, la doncella, el adolescente eterno, el guerrero, el mago, el amante, el rey, el cuidador, el h\u00e9roe, el buf\u00f3n, el creador, el inocente, el dios, la diosa. Cada uno de ellos puede presentarse (a trav\u00e9s de nuestras conductas, nuestro car\u00e1cter, nuestro modo de actuar y relacionarnos) de una manera funcional o disfuncional. Podemos ser reyes que cuidan, gu\u00edan, proveen, orientan o que someten, aplastan y se exhiben soberbios. La madre puede emerger en una manera de criar nutricia, que prepara a los hijos para una vida aut\u00f3noma, o puede atraparlos en una red de extorsiones emocionales que les impide crecer e individualizarse. El guerrero puede manifestarse en un compromiso activo con causas justas o en conductas violentas y destructivas. El amante puede ser un violador, una mujer que seduce hist\u00e9ricamente o alguien que provee amor de la manera en que la persona amada lo necesita y tambi\u00e9n como un pacificador. El mago puede presentarse como un estafador, un mentiroso compulsivo o como un inspirador de visiones y de prop\u00f3sitos cargados de sentido. Y as\u00ed con cada arquetipo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-large-font-size wp-block-paragraph\"><strong>\u201c\u2026abrazar nuestras sombras, firmar la paz con nosotros mismos\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading has-large-font-size\">El gran saco<\/h1>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">No todos los arquetipos se manifiestan en cada uno de nosotros, aunque todos est\u00e1n presentes, algunos aletargados y otros preponderantes. Lo cierto es que nos habitan, ya que est\u00e1n en el inconsciente colectivo, esa capa muy profunda de una especie de mente com\u00fan a la que cada ser humano est\u00e1 unido como las islas y los continentes lo est\u00e1n a la plataforma submarina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">Y as\u00ed como cobijamos a los arquetipos, tambi\u00e9n forma parte de nuestra psiquis la Sombra, funci\u00f3n mental que el poeta, ling\u00fcista y ensayista Robert Bly (1926-2021), impulsor de los primeros movimientos de transformaci\u00f3n de la masculinidad, defini\u00f3 como \u201cel gran saco que todos arrastramos\u201d. En ese saco invisible pero real ocultamos aquellos aspectos de nosotros mismos que rechazamos, negamos o nos averg\u00fcenzan: mezquindad, cobard\u00eda, ego\u00edsmo, envidia, estupidez, violencia, prejuicios, etc\u00e9tera. Como su nombre lo indica, la Sombra es lo opuesto de aquello que mostramos a la luz, en el mundo, ante los dem\u00e1s. Es decir, las caracter\u00edsticas por las cuales aspiramos consciente o inconscientemente a ser queridos, aceptados, admirados, deseados, respetados, incluidos. El traje caracterol\u00f3gico con el que salimos al mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">Claro est\u00e1 que, as\u00ed como debajo de la ropa que vestimos est\u00e1 nuestro cuerpo desnudo, detr\u00e1s de la personalidad que exhibimos est\u00e1 nuestra psiquis completa, Sombra incluida (aunque negada). Y solo podemos alcanzar nuestra individuaci\u00f3n, explicaba Jung, a partir de un proceso de conocimiento y aceptaci\u00f3n de la Sombra que nos es propia. Esto no significa que todo lo que ocultamos en ella desaparecer\u00e1. No ser\u00e1 as\u00ed, porque todo eso es parte de nosotros, pero ser\u00e1 consciente. Sabremos qui\u00e9nes somos (no solo quienes nos gustar\u00eda ser), estaremos en paz con nosotros, dejaremos de luchar contra aquello que nos constituye, habr\u00e1 un proceso interno de aceptaci\u00f3n e integraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-large-font-size wp-block-paragraph\"><strong>\u201c\u2026dejaremos de luchar contra aquello que nos constituye, habr\u00e1 un proceso interno de aceptaci\u00f3n e integraci\u00f3n\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">Vale repetirlo: que no aceptemos lo que ocultamos en la Sombra no significa que eso desaparece. Existe. Y al negarlo en nosotros, lo vemos en otros. Lo que m\u00e1s nos enfurece del otro, lo que m\u00e1s rechazamos de esa persona, suele ser justamente lo que m\u00e1s negamos en nosotros. No se trata de que el otro, la otra, carezca de ese aspecto que nos altera. No colgamos el saco de nuestra furia en donde no hay una percha. La percha existe, pero el saco es nuestro. La avaricia que detecto en la otra persona es el reflejo de mi avaricia, su ego\u00edsmo el reflejo de mi ego\u00edsmo, su soberbia la proyecci\u00f3n de la m\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-large-font-size\">Inventando enemigos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">Y as\u00ed como existe la Sombra de cada individuo, hay tambi\u00e9n, al igual que un inconsciente colectivo, una Sombra colectiva. Sombra de las familias, de las parejas, de los grupos, de los equipos y de las naciones. De las sombras de las naciones nacen los enemigos. El psic\u00f3logo junguiano Michael Daniels, de la Universidad de Liverpool, lo explica as\u00ed en su libro Sombra, Yo y Esp\u00edritu: \u201cEl enemigo no es solo un objeto leg\u00edtimo de la maldad consciente, sino que tambi\u00e9n se convierte en la diana apropiada para las proyecciones de la sombra inconsciente, tanto personal como colectiva. Por ello las acciones da\u00f1inas inmerecidas hacia nuestros enemigos suelen deberse a una compleja mezcla de motivos malvados, tanto conscientes como inconscientes. El enemigo es definido como malvado y por lo tanto tenemos la obligaci\u00f3n moral de infligirle da\u00f1o, hasta el punto incluso del genocidio\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">De esta manera, cuando se presentan guerras como la que en estos d\u00edas lleva a Rusia a devastar Ucrania, el simple horror ante lo que vemos y leemos o la proliferaci\u00f3n de explicaciones y especulaciones de tipo geopol\u00edtico, no terminan de revelar la totalidad del fen\u00f3meno. Esta no ser\u00e1 la \u00faltima guerra, como ninguna (ni las m\u00e1s atroces) lo fue a lo largo de la historia humana. Tampoco ninguna lo ser\u00e1 mientras subsista la creencia de que \u201cel enemigo nos redime del mal y de que Dios y el bien est\u00e1n de nuestra parte\u201d, como se\u00f1al\u00f3 el antrop\u00f3logo Ernest Becker (1924-1974).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">Las guerras entre pa\u00edses son la versi\u00f3n ampliada de las guerras que, siempre negando la Sombra y usando a los otros como pantallas para nuestras proyecciones, mantenemos en nuestro interior personal, entre aspectos que piden ser aceptados y otros que los niegan, o de las que sostenemos entre familias (y en el interior de una misma familia), entre vecinos, entre hinchas de equipos distintos, entre habitantes de provincias vecinas, entre devotos de distintas religiones. Guerras cotidianas, silenciosas o bulliciosas, ocultas o visibles. Guerras que no tienen ni pueden tener vencedores y que solo provocan dolor y destrucci\u00f3n, sea material, f\u00edsica, ps\u00edquica, emocional o afectiva. Guerras que nacen en la negaci\u00f3n de la Sombra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><em>Por Sergio Sinay<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/www.sophiaonline.com.ar\/la-guerra-la-sombra-y-nuestras-sombras\">https:\/\/www.sophiaonline.com.ar\/la-guerra-la-sombra-y-nuestras-sombras<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfY si ese enemigo que hemos construido afuera no es m\u00e1s que un reflejo de aquello que negamos en nuestra propia alma? <a href=\"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/la-guerra-la-sombra-y-nuestras-sombras\/\" class=\"more-link\">Continue reading <span class=\"screen-reader-text\">La guerra, la sombra y nuestras sombras<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":14371,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[99,83],"tags":[],"class_list":["post-14370","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-psicologia","category-sociedad"],"wpmagazine_modules_lite_featured_media_urls":{"thumbnail":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/ETICA_Noviembre2024-150x150.jpg",150,150,true],"cvmm-medium":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/ETICA_Noviembre2024-300x300.jpg",300,300,true],"cvmm-medium-plus":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/ETICA_Noviembre2024-305x207.jpg",305,207,true],"cvmm-portrait":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/ETICA_Noviembre2024-400x319.jpg",400,319,true],"cvmm-medium-square":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/ETICA_Noviembre2024.jpg",425,319,false],"cvmm-large":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/ETICA_Noviembre2024.jpg",425,319,false],"cvmm-small":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/ETICA_Noviembre2024-130x95.jpg",130,95,true],"full":["https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/ETICA_Noviembre2024.jpg",425,319,false]},"categories_names":{"99":{"name":"Psicolog\u00eda","link":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/category\/psicologia\/"},"83":{"name":"Sociedad","link":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/category\/sociedad\/"}},"tags_names":[],"comments_number":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14370","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14370"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14370\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14409,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14370\/revisions\/14409"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14371"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14370"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14370"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14370"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}