{"id":11474,"date":"2024-08-05T12:36:58","date_gmt":"2024-08-05T16:36:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/?p=11474"},"modified":"2024-08-21T17:58:58","modified_gmt":"2024-08-21T21:58:58","slug":"edc_libro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolaresciudadnueva.com\/inicio\/edc_libro\/","title":{"rendered":"Econom\u00eda de Comuni\u00f3n: Experiencias empresariales y acad\u00e9micas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong><em>Julio A. Ruiz, de la ciudad de Buenos Aires, nos introduce en la vida de la Econom\u00eda de Comuni\u00f3n y nos relata la experiencia como compilador del libro \u201cEconom\u00eda de Comuni\u00f3n. Experiencias empresariales y acad\u00e9micas\u201d, que ya se encuentra disponible.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfC\u00f3mo describir\u00edas la EdC?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Para entender las realidades carism\u00e1ticas, sean religiosas o laicas, hay que comprender su inicio hist\u00f3rico; en nuestro caso, si perdemos Brasil 1991, perdemos nuestras ra\u00edces. \u00bfPero Luigino Bruni no se\u00f1al\u00f3 que hab\u00eda que renovar nuestra narrativa? S\u00ed, as\u00ed como la iglesia renov\u00f3 su narrativa en el Concilio vaticano II, por ejemplo, seguimos viviendo el mismo Evangelio, seguimos celebrando la Pascua y la Navidad, pero ahora usando las lenguas locales, no en lat\u00edn\u2026 Hoy para nosotros Brasil 1991 tiene significados a descubrir para varios siglos (tambi\u00e9n por esto no hay que \u201catarse\u201d a una narrativa, porque entonces, estar\u00edamos fabricando una ideolog\u00eda, un \u201cpensamiento \u00fanico\u201d)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Los primeros significados de Brasil 1991 los plantea la misma Chiara Lubich que nos propuso la EdC en los d\u00edas siguientes al discurso fundacional: a- es una respuesta a la inequidad socioecon\u00f3mica (en el pensamiento cristiano la inequidad nunca es s\u00f3lo econ\u00f3mica); b- esta respuesta se funda en la enc\u00edclica Centesimus Annus, lo cual significa en toda la ense\u00f1anza social de la iglesia, y en la visi\u00f3n de una sociedad completa regida por la Ley del Amor (de ella nacieron las Mari\u00e1polis); c- la respuesta nace de un dolor sentido y vivido por Chiara Lubich, y su conducta de \u201caumentar la apuesta\u201d cuando parece que con el Evangelio no alcanza. Cuando Chiara era muy joven, Gino (su hermano) militante del Partido Comunista fue a visitarla con varios camaradas y le dijeron que lo que ellas quer\u00edan hacer en Trento, ellos lo har\u00edan en el mundo entero (probablemente le invitaban a unirse al Partido Comunista) y ella respondi\u00f3: \u201csomos jovencitas, pobres y pocas, \u00a1pero veremos qui\u00e9n llega primero!\u201d Volvamos a Brasil, Chiara siempre estuvo convencida que la soluci\u00f3n que la cuesti\u00f3n social pasaba por la comuni\u00f3n de los bienes, de hecho le propone vivir la comuni\u00f3n de los bienes como los primeros cristianos a las personas consagradas y m\u00e1s cercanas de su movimiento. En Brasil encuentra que la comuni\u00f3n de bienes no alcanza para superar la desigualdad y la injusticia econ\u00f3mica y social. Entonces, lejos de abandonar sus convicciones fundamentales, redobla la apuesta: si con la comuni\u00f3n de bienes vivida individualmente no alcanza, entonces viv\u00e1mosla tambi\u00e9n a nivel de las instituciones, y propone comenzar por las empresas. No se trataba de que los empresarios vivan la comuni\u00f3n de los bienes, pues eso ya lo hac\u00edan, si no de que las empresas como tales, vivan en la comuni\u00f3n de los bienes; que las pol\u00edticas empresariales sean pol\u00edticas de comuni\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfCu\u00e1l es la relevancia de su propuesta para pensar el presente?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">La propuesta de la econom\u00eda de comuni\u00f3n hoy es muy relevante, al menos por 3 razones. Primero la inequidad y la desigualdad econ\u00f3mica y social adem\u00e1s de empeorar respecto de 1991 hoy tambi\u00e9n ponen en riesgo la supervivencia de la especie humana. Si no queremos extinguirnos como especie, el camino a tomar es radicalmente diferente al que hemos tomado como humanidad, y la comuni\u00f3n ofrece claves (al menos) para este cambio de rumbo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">En segundo lugar, la cultura prevaleciente hoy no ve en la pobreza un problema si no una culpa, un castigo, esta cultura est\u00e1 intr\u00ednsecamente unida a la Idolatr\u00eda del Dinero, que nos transforma a todos en mercanc\u00edas. Hoy la EdC es tambi\u00e9n una respuesta a este error, una respuesta que nos puede devolver nuestra humanidad, por ejemplo, poniendo a la econom\u00eda en el lugar que le corresponde, en el lugar de auxiliar de una vida humana digna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">La tercera raz\u00f3n es el cambio necesario de las reglas de juego, San Juan Pablo II dec\u00eda que el ate\u00edsmo te\u00f3rico de Occidente era el resultado de muchas d\u00e9cadas de ate\u00edsmo pr\u00e1ctico. La organizaci\u00f3n de nuestra vida cotidiana a trav\u00e9s de este sistema econ\u00f3mico-social deja a Dios un lugar muy marginal, y solamente dentro de la vida privada. No se trata de tener menciones expl\u00edcitas a Dios en todas partes (lo cual no cambiar\u00eda mucho la situaci\u00f3n), sino que las reglas de juego se hagan eco de Su Presencia. En el pensamiento cristiano, el concepto de \u201cjusticia social\u201d evolucion\u00f3 desde algo muy cercano a la justicia distributiva, hasta la justicia de las reglas de juego (en lenguaje moderno) (Enc\u00edclica Caritas in Veritate). Este \u00faltimo t\u00e9rmino puede resultar confuso, porque las reglas de los juegos infantiles pueden ser muy arbitrarias. Pero aqu\u00ed nos referimos a las reglas de juego sociales que necesariamente deben ser justas para poner a la persona en el centro, sino las personas resultan reducidas a instrumentos de otras personas u otras motivaciones.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfQu\u00e9 lugar ocupa la persona en esta propuesta? \u00bfPor qu\u00e9 la idea de relatar las experiencias personales con relaci\u00f3n a la puesta en vida de la econom\u00eda de comuni\u00f3n?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">En la econom\u00eda de comuni\u00f3n, como en todo el pensamiento cristiano, la persona est\u00e1 en el centro. El problema es que esta expresi\u00f3n se puede transformar en un eslogan f\u00e1cil. \u00bfPero qu\u00e9 significa? El liberalismo busca hacer libre al hombre de los controles externos, Marx le contrapone \u201cel hombre concreto\u201d, el positivismo busca hacer libre al hombre de la irracionalidad. En estas ideolog\u00edas es frecuente ponerse a s\u00ed mismo en el centro (porque uno tambi\u00e9n es ser humano). En el pensamiento cristiano, poner en el centro al hombre es poner el centro al pr\u00f3jimo, sea cercano, como el cliente o el proveedor que atiendo todos los d\u00edas, o lejano, como el desconocido que leer\u00e1 el libro que compila parte de los trabajos de los simposios; y la \u00fanica manera de ponerlo en el centro es am\u00e1ndolo. Pero no se trata de un amor rom\u00e1ntico, plat\u00f3nico o de buenos deseos, si no de ocuparnos de su bien concretamente, de ser un don para los dem\u00e1s y que lo que hagamos sea tambi\u00e9n un don para el pr\u00f3jimo. Este cambio de conducta implica por s\u00ed mismo una revoluci\u00f3n cultural, pues estamos acostumbrados a pensar la econom\u00eda como una realidad paralela al don, o en todo caso, donde el don es una realidad marginal consecuencia de la idiosincrasia de alg\u00fan empresario, cliente o agente econ\u00f3mico un poco extravagante. Para la visi\u00f3n cristiana, toda la econom\u00eda es una colaboraci\u00f3n con la Providencia y la caracter\u00edstica central de la Providencia es la gratuidad, porque es un don. Esto se ve claramente en que el amor comienza por los m\u00e1s d\u00e9biles. En el cristianismo este es un concepto fuerte, pero en toda cultura humana, en toda familia, siempre se cuida m\u00e1s al m\u00e1s d\u00e9bil, no al m\u00e1s fuerte. Entonces, todas las categor\u00edas econ\u00f3micas necesitan ser repensadas, pues ellas est\u00e1n definidas, o fueron concebidas, en una cultura de autoafirmaci\u00f3n donde el pr\u00f3jimo es o un instrumento o un obst\u00e1culo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Esa cultura econ\u00f3mica, hoy prevaleciente, est\u00e1 disociada de la naturaleza del ser humano, entonces las experiencias donde se vive otra cultura toman un lugar central en la reconstrucci\u00f3n de una cultura m\u00e1s humana, y tambi\u00e9n en la difusi\u00f3n de este modo de hacer las cosas, un modo que nos hace felices a todos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Por otro lado, una de las novedades de Chiara Lubich es que el Evangelio no es ni una utop\u00eda, ni una pr\u00e1ctica, sino que el Evangelio es Vida. Entonces comunicar la vida tiene un rol fundamental y esa vida unas veces se traduce en pensamiento y otras veces en pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfC\u00f3mo colabora el hecho de contar las experiencias en la construcci\u00f3n del ideal de la econom\u00eda de comuni\u00f3n?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Durante la primera d\u00e9cada de la EdC, Chiara Lubich nos aclar\u00f3 a los estudiosos que el proyecto de la econom\u00eda de comuni\u00f3n estaba definido por Jes\u00fas. Es decir, que nuestra tarea es descubrirlo, no definirlo o delimitarlo. En la medida en que logremos ser fieles a ese proyecto, creceremos, si no seremos como un sarmiento (rama) separado de su vid, que despu\u00e9s de un tiempo muere. Contar las experiencias por una parte nos muestra que la econom\u00eda de comuni\u00f3n no es una utop\u00eda, sino que es real y concreta; por otra parte nos ayuda a repensar nuestras categor\u00edas econ\u00f3micas (al menos); nos ayuda a mejorar lo que hacemos, sea porque descubrimos algo que no se nos hab\u00eda ocurrido, o porque cont\u00e1ndola descubrimos algo que podemos mejorar. Siempre entendiendo que contar experiencias es ponerlas en com\u00fan, hacer comuni\u00f3n de ellas, no un show de experiencias; pues la l\u00f3gica del don y la gratuidad funciona siempre.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfAdem\u00e1s de este libro, que otros espacios existen para compartir las experiencias de la econom\u00eda de comuni\u00f3n?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Este libro es fruto de un espacio de comuni\u00f3n que son los simposios de econom\u00eda de comuni\u00f3n y tambi\u00e9n la red de relaciones que se construye alrededor de ellos. Actualmente, los empresarios y otras personas que adhieren a la econom\u00eda de comuni\u00f3n se encuentran en Argentina 2 veces al a\u00f1o, esos son espacios de comuni\u00f3n para comenzar a conocer la propuesta y progresar en ella. Tambi\u00e9n hay varias comunidades de econom\u00eda de comuni\u00f3n en todo el pa\u00eds (y tambi\u00e9n Latinoam\u00e9rica) que son lugares para compartir las experiencias, las inquietudes, las dificultades, en una palabra, compartir la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Estos espacios son esenciales porque la econom\u00eda de comuni\u00f3n, como cualquier propuesta de comuni\u00f3n, no se puede vivir individualmente, es necesaria la comuni\u00f3n con otras personas que participan del proyecto, ya sea como empresarios, empleados, clientes, estudiosos o necesitados. Esta propuesta no es una receta (o una doctrina) que cada uno puede aplicar como si estuviera solo en el mundo. Somos seres sociales y la comuni\u00f3n necesita siempre m\u00e1s de uno para realizarse.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfC\u00f3mo fue el proceso de creaci\u00f3n conjunta del libro hasta llegar a lo que es hoy?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El libro es una compilaci\u00f3n, una selecci\u00f3n organizada de art\u00edculos y presentaciones en eventos acad\u00e9micos, no es ni una antolog\u00eda ni un compendio. Se eligieron las ponencias y art\u00edculos que ya estaban publicados, mirando que todos los participantes del simposio, vinculados a temas de econom\u00eda y administraci\u00f3n, tuvieron su lugar. Despu\u00e9s cada cap\u00edtulo se vio en comuni\u00f3n con cada uno de los 10 autores. Y esta experiencia fue desde quien no le pareci\u00f3 oportuno ning\u00fan cambio, hasta quien quiso escribirlo \u201ca nuevo\u201d, incluyendo todas las alternativas intermedias, en un proceso que llev\u00f3 buena parte del a\u00f1o pasado. Al final de esta tarea hubo que hacer algunos cortes, por ejemplo, yo saqu\u00e9 5 cap\u00edtulos m\u00edos, para llegar a tiempo con los plazos propuestos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El \u00edndice muestra 4 partes: \u201cCultura y Econom\u00eda de Comuni\u00f3n\u201d, \u201cEconom\u00eda Desarrollo y Felicidad\u201d, \u201cPr\u00e1cticas y Estudios de casos\u201d, y \u201c\u00bfUna racionalidad de comuni\u00f3n?\u201d Los estudiosos nunca planificamos estas \u00e1reas de trabajo, sino que la Providencia a trav\u00e9s de nuestras inclinaciones y posibilidades, fue armando nuestra agenda. Damos fe, de que el Socio Oculto planifica mejor que cualquier ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Despu\u00e9s de leer y corregir el libro, el editor estaba convencido que deb\u00eda llamarse \u201cEconom\u00eda de Comuni\u00f3n\u201d, realmente estaba encantado, no con el libro, sino con la econom\u00eda de comuni\u00f3n, y debo remarcar que no conoc\u00eda nada antes de leer el libro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">La propuesta del nombre la vimos entre los estudiosos y tambi\u00e9n con los presidentes de la Asociaci\u00f3n y UNIDESA, ya que \u201ceconom\u00eda de comuni\u00f3n\u201d se hab\u00eda utilizado en muy pocos t\u00edtulos de libros vinculados a la EdC, y nos parece un nombre de mucho peso y significaci\u00f3n como para tomar la decisi\u00f3n por nosotros solos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfC\u00f3mo es esta relaci\u00f3n que existe, y que las experiencias del libro muestran, entre el estudio de la econom\u00eda y el trabajo por la puesta en pr\u00e1ctica de estas teor\u00edas?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Hoy la econom\u00eda de comuni\u00f3n y la espiritualidad que la alimenta implican un cambio radical en el pensamiento relativo a la econom\u00eda y el trabajo. Pero hasta ahora las elaboraciones te\u00f3ricas que tenemos son m\u00e1s bien doctrinales y prescriptivas, que te\u00f3rico-explicativas. As\u00ed que reci\u00e9n estamos comenzando, ya sabemos que la cultura del dar, la reciprocidad y el don no son ajenos a la econom\u00eda, que la empresa tiene una relaci\u00f3n con todos los interesados (desde los proveedores hasta los clientes, pasando por el Estado) que excede las reglas del comercio; tambi\u00e9n sabemos que la pobreza no se soluciona desde afuera, si no devolvi\u00e9ndole a los pobres su derecho a participar (y el reconocimiento de su dignidad). Pero estamos al inicio, no tenemos una explicaci\u00f3n global, ni una explicaci\u00f3n macroecon\u00f3mica, todav\u00eda no integramos el concepto de circulaci\u00f3n de los bienes -t\u00edpico de la experiencia de comuni\u00f3n de los bienes en el movimiento de los focolares- en un pensamiento econ\u00f3mico m\u00e1s general, ni desarrollamos un modelo econ\u00f3mico donde el trabajo no sea una mercanc\u00eda, o donde interpretemos los precios en forma consistente con la gratuidad, \u2026 \u00a1hay mucho trabajo por delante! Pero no estamos solos, adem\u00e1s de todos los planteos que quieren renovar la econom\u00eda (desde la econom\u00eda social, la econom\u00eda circular, hasta el cooperativismo) la ense\u00f1anza social de la Iglesia, vista como un pensamiento que trasciende las exigencias \u00e9ticas, puede aplicarse con car\u00e1cter supletorio (como dicen los abogados) hasta que tengamos nuestras propias teor\u00edas. La ense\u00f1anza social de la Iglesia es muy rica en categor\u00edas t\u00e9cnicas y conceptos operativos; aplicarla nunca ser\u00e1 una soluci\u00f3n de compromiso o ineficaz.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfC\u00f3mo puede una persona poner en pr\u00e1ctica las ideas de la econom\u00eda de comuni\u00f3n en su d\u00eda a d\u00eda?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">La econom\u00eda de comuni\u00f3n es una proyecci\u00f3n de la comuni\u00f3n de los bienes, pero vivida a escala institucional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Entonces, es totalmente factible vivir esta propuesta cotidianamente. No hay un \u00fanico modo de vivir la comuni\u00f3n de los bienes, cada uno debe encontrar el que le resulte m\u00e1s adecuado a su situaci\u00f3n de vida. Es claro que un empresario que quiera vivir la econom\u00eda de comuni\u00f3n debe acercarse a otros colegas que la vivan y ver c\u00f3mo hacen. Sobre esto hay muchas experiencias que se han ido recopilando en el tiempo. \u00bfPero c\u00f3mo hacemos los estudiosos? En primer lugar, dedicamos nuestro trabajo, o parte de \u00e9l, a este proyecto. Luego compartimos con otros estudiosos los resultados de nuestro trabajo, la selecci\u00f3n de la metodolog\u00eda, la elaboraci\u00f3n de los interrogantes de investigaci\u00f3n, de forma de ir trabajando en comuni\u00f3n. En nuestro caso, no significa que hacemos todos lo mismo pues cada uno tiene su realidad laboral espec\u00edfica con sus exigencias particulares. Trabajar en comuni\u00f3n para nosotros significa compartir las dificultades, los logros, y ayudarnos mutuamente a ir adelante con el aporte que cada uno espec\u00edficamente hace a la econom\u00eda de comuni\u00f3n. Un consumidor, por ejemplo, puede vivir la austeridad en sentido cristiano, no consumir o usar m\u00e1s de lo que verdaderamente necesita y el resto hacerlo circular como un don hacia quien tiene m\u00e1s necesidad; pero no es la \u00fanica manera pues las relaciones, como dijimos antes, superan el intercambio comercial. Entonces puede, desde ayudar a poner un precio justo hasta ayudar a su contraparte con problemas personales (dependiendo de las relaciones y las circunstancias).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Todos, como simples ciudadanos, podemos aportar a difundir la \u201ccultura del dar\u201d: una buena parte de las relaciones sociales son comunicaci\u00f3n, \u201clos valores son conversacionales\u201d dec\u00eda un estudioso que ya falleci\u00f3. El don, la gratuidad, la reciprocidad, la comuni\u00f3n, no se har\u00e1n presentes a escala social, si primero no est\u00e1n presentes en la conversaci\u00f3n cotidiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Por Julio A. Ruiz<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-mppu-argentina wp-block-embed-mppu-argentina\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\nhttps:\/\/mppu.org.ar\/economia-de-comunion-por-julio-ruiz\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Julio A. Ruiz, de la ciudad de Buenos Aires, nos introduce en la vida de la Econom\u00eda de Comuni\u00f3n y nos relata la experiencia como compilador del libro \u201cEconom\u00eda de Comuni\u00f3n. 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