En un encuentro marcado por la honestidad radical, Jesús Morán , Copresidente del Movimiento de los Focolares, compartió con las comunidades locales de la zona interamericana.
En esta conversación virtual, realizada el domingo 11 de enero, se tuvo cerca de 500 conexiones a la plataforma Focolares Ciudad Nueva, con la participación de unas mil personas de México, Costa Rica, Honduras, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Panamá, Cuba, Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina y Uruguay.
En esta hora y media, Jesús Morán respondió preguntas de las comunidades locales que surgieron a partir de la Puesta al día de los responsables de la zona sobre la vida de Los Focolares en el mundo y la región.
Fue un momento en el que se destacó el diálogo, las nuevas formas de fidelidad al carisma, y “rescatar” en pensamiento de Chiara trayéndolo al presente, actualizando al presente, como algo vivo y no como una pieza de museo.
El Desafío de la autenticidad y apertura al mundo
El encuentro comenzó con un fuerte llamado a la autenticidad por parte de André Barros y Roberta Munegato, responsables de la zona interamericana.
André Barros abrió el espacio con un testimonio cargado de realismo, alertando sobre el peligro de que la comunidad se convierta en un fin en sí misma. «A veces corremos el riesgo de vivir una espiritualidad autorreferencial, donde nos preocupamos más por mantener nuestra identidad interna que por ser una respuesta real al mundo» , señaló Barros, sentando las bases para una discusión sobre la relevancia externa del carisma.
A este testimonio se sumó la voz de Roberta Munegato, quien puso sobre la mesa la tensión entre la herencia recibida y la necesidad de autonomía operativa. «A veces las estructuras pesan y parece que siempre estamos esperando una indicación de arriba» , añadió, cuestionando la agilidad de los procesos actuales.
Jesús Morán respondió apelando a una madurez laical sin precedentes, donde la obediencia ya no es pasiva, sino una «obediencia inteligente» . Instó a los miembros a no esperar directrices verticales, sino a confiar en que el Espíritu habla a través de la conciencia de cada individuo.
«Debemos pasar de una ‘obediencia de ejecución’ a una ‘obediencia de comunión’ o ‘inteligente’. No esperéis que todo venga de un centro; el Espíritu Santo actúa en la base, en la conciencia de cada uno. La fidelidad al origen no es repetir el pasado, es tener el valor de recrearlo» .
La «Mística de Ojos Abiertos»
Lucas Cerviño, formador en el carisma de la unidad, intervino con una preocupación profesional y ciudadana: el riesgo de la autorreferencialidad. Su pregunta fue directa: ¿Cómo evitamos que el ideal de la unidad se convierta en una burbuja espiritual desconectada de las heridas de la sociedad?
Jesús Morán rescató aquí el pensamiento de Chiara Lubich sobre la encarnación, pero con un matiz de urgencia contemporánea.
«El carisma de la unidad es, por esencia, laico. Si no se encarna en la política, en la economía y en el dolor de la calle, se convierte en una ideología religiosa vacía. Hay que tener la audacia de ‘perder’ el ideal en la humanidad para volverlo a encontrar vivo. No es una mística de ojos cerrados, sino de ojos abiertos» .
Aprender a Pensar Bien
Uno de los puntos más innovadores de Morán fue su insistencia en la dimensión intelectual del carisma. Para él, la renovación no es solo una cuestión de «sentir», sino de «aprender a pensar bien» .
Morán argumentó que la inteligencia es una forma de caridad. «No podemos dar testimonio en la política o la economía si no estudiamos, si no nos preparamos» , afirmó.
Pensar desde la complejidad: El arte de pensar bien consiste en sostener la tensión de los opuestos sin caer en simplismos o ideologías cerradas.
El pensamiento dialógico: Es un ejercicio de humildad intelectual donde se busca la verdad en el pensamiento del otro. «Un pensamiento sano es aquel que no tiene miedo a ser cuestionado» sostiene Morán, definiendo este proceso como el antídoto contra el fanatismo.
Actualizar los Puntos del Pensamiento de Chiara Lubich
A lo largo de la entrevista, Morán desgranó los pilares del pensamiento de la fundadora, no como dogmas, sino como herramientas de cambio:
La Unidad como Categoría Política: Morán explicó que la Unidad no es un sentimiento de armonía interna, sino una herramienta de lectura social. «La Unidad hoy es el respeto radical a la alteridad. Si no hay espacio para el que piensa distinto, no hay unidad, hay uniformidad» .
Jesús Abandonado como Ética de la Transparencia: Para Morán, este punto central del carisma es la clave para afrontar las crisis institucionales. «Abrazar a Jesús Abandonado hoy significa no esconder nuestras sombras. Reconocer el error es la forma más alta de amor a la Verdad» .
El Testamento de Jesús («Que todos sean uno»): Morán subrayó que este mandato debe salir de los templos para entrar en las estructuras civiles. La actualización de este punto implica una «Mística de la Encarnación» : ver a Dios en el tejido social, en la política y en el dolor del mundo secular.
La Ética de la Fragilidad
Carla Sanjines preguntó sobre la coherencia y la transparencia institucional ante los errores y sombras de la propia historia.
En uno de los momentos más testimoniales del diálogo, Morán vinculó la transparencia con la figura central de Jesús Abandonado, el núcleo del pensamiento de Chiara Lubich.
«Durante mucho tiempo hubo un miedo a mostrar la fragilidad por una malentendida ‘protección del ideal’. Pero hoy la transparencia es la forma más alta de caridad. Reconocer los errores nos humaniza. La autoridad hoy solo es creíble si es vulnerable» .
El Retorno a Galilea: Una Metáfora de Renovación
Para explicar cómo rescatar el pensamiento de Chiara Lubich sin quedar atrapados en la nostalgia, Jesús Morán recurrió a la metáfora de Galilea , inspirada en el relato evangélico de la resurrección.
«Actualizar el carisma no es quedarse en Jerusalén llorando ante una tumba vacía o intentando reconstruir el pasado. El ángel dice: ‘Id a Galilea, allí lo veréis’. Galilea es el lugar del primer amor, del encuentro cotidiano, de la vida real» .
Morán explica que «volver a Galilea» significa despojarse de las complicaciones institucionales acumuladas y regresar a la pureza del mensaje original : el amor recíproco y la unidad. Pero este retorno no es un retroceso, sino un impulso.
«Galilea es hoy la periferia, el lugar donde nació el carisma, entre la gente común. Volver a Galilea significa que el carisma debe volver a ser fresco, sencillo y estar en la calle, no encerrado en oficinas o protocolos» .
Recomendaciones para las Comunidades Locales
Morán sugirió pautas prácticas para que esta «Galilea» se viva en cada ciudad y comunidad:
- Salir del «Gueto» Espiritual: «La comunidad local no puede ser un club de amigos. Buscad al que piensa distinto; si vuestra unidad no es relevante para vuestro vecino, es una unidad de laboratorio» .
- El Diálogo como Resurrección: «Crea espacios de verdad donde se pueda decir ‘estoy en crisis’. La resurrección ocurre cuando abrazamos el abandono del otro sin juzgar» .
- Corresponsabilidad Adulta: «No esperéis planos complejos. Si veis una necesidad, actuad. La caridad inmediata y audaz es la mejor forma de actualizar a Chiara» .
Conclusión: Una Fidelidad que se Atreve a Cambiar
Jesús Morán concluyó con una tesis que define el futuro: para ser fieles a Chiara Lubich, hay que estar dispuestos a soltar las formas que ya no sirven.
«La fidelidad no es repetición, es creatividad. A veces, para ser fieles al espíritu de la fundadora, hay que tener el valor de ‘traicionar’ la letra para salvar el espíritu» .
Este diálogo deja una certeza: la actualización del carisma exige caminar por la «noche oscura» de las viejas seguridades para encontrar una luz más auténtica en el servicio a la humanidad.
Entra a la conversación completa de Jesús Morán y las comunidades de la zona interamericana de Los Focolares.
