Del 30 de diciembre de 2025 al 7 de enero de 2026 en el Centro Mariápolis de Castel Gandolfo (cerca de Roma), se lleva a cabo la quinta edición del anual encuentro internacional para los adolescentes del Movimiento de los Focolares.
“En la Escuela Fuego he podido construir una conexión con Dios más fuerte –nos dice Sofía, italiana– y he empezado a ver la fe desde un punto de vista diferente”. Y José, de Panamá: “Para mí ha sido una experiencia extraordinaria. Viviendo cada momento junto a los demás, he constatado la promesa de Jesús, o sea que él se hace presente entre nosotros cuando nos queremos. He comprobado también que, aun en la diversidad, podemos vivir la unidad y dársela a los demás”.
Estos son algunos de los testimonios de chicos y chicas que a lo largo de varios años han participado en la Escuela Fuego, el encuentro que todos los años se les propone a los chicos del Movimiento de los Focolares, entre los 13 y los 17 años. Este año la Escuela se desarrolla del 30 de diciembre de 2025 al 7 de enero de 2026 en el Centro Mariápolis de Castel Gandolfo (cerca de Roma). Están presentes 250 adolescentes que provienen de 15 países: Corea del Sur, Líbano, Jordania, Austria, Gran Bretaña, Portugal, Italia, Nigeria, Burundi, Costa de Marfil, USA, Panamá, República Dominicana, Costa Rica, Brasil.
A lo largo de todos estos años, este tipo de experiencia ha demostrado ser un encuentro vivo y apasionante que ha creado un terreno fértil para que naciera una relación verdadera entre esos chicos y Jesús. Es una ocasión única para estar en contacto con coetáneos que comparten los mismos intereses, que se plantean las mismas preguntas aunque provengan de realidades muy distantes entre ellas, con un bagaje lingüístico, cultural y experiencial diferente. Esa dimensión, la posibilidad de comprender la mirada de los demás sobre la realidad, el compromiso de vivir juntos el Carisma de la unidad, propuesto por el Movimiento, sostiene y da fuerza a los participantes, impulsándolos a querer concretar con fuerza el “testamento” de Jesús “Que todos sean uno” (Juan 17,21).
La primera edición de la Escuela Fuego tuvo lugar en 2020, con ocasión del Centenario del nacimiento de Chiara Lubich, fundadora de los Focolares, que siempre alentó a los Gen 3 y las Gen 3 (los adolescentes del Movimiento) a vivir con radicalidad ese amor evangélico que ha cambiado la vida de muchos. “Desde los inicios –explicaba Chiara Lubich refiriéndose a los orígenes del Movimiento en un discurso pronunciado en Washington en el año 2000– hemos llamado a nuestra primera experiencia de estar juntos ‘Escuela Fuego’, para poner de relieve la potencia de ese Maestro que estando presente entre nosotros por el amor recíproco iba formando a quienes tendrían que llevar a todo el mundo una nueva corriente de vida”.
El intercambio de testimonios sobre acciones de solidaridad hace nacer a menudo entre los chicos otras ideas e iniciativas. “Queríamos que la Escuela Fuego no fuese solo un recuerdo –cuentan los chicos de Croacia– y, alentados por lo que habíamos escuchado, cuando supimos que en Bosnia y Herzegovina, país cercano al nuestro, mucha gente estaba sufriendo por un terrible aluvión, nos pusimos manos a la obra. ¿Qué idea nos surgió? Hacer un concierto de beneficencia en Križevci para recaudar fondos en favor de las personas afectadas. La radio local nos entrevistó y pudimos explicar la iniciativa e invitar a la gente a que interviniera en el concierto. El evento salió muy bien. Para nuestra gran alegría la escuela de música de la ciudad y el grupo musical Klapa Leggero también quisieron adherirse a la iniciativa. Durante el concierto, asimismo, pudimos vender algunos cuadros que el alcalde de Križevci nos había regalado justamente para recaudar fondos para las poblaciones afectadas por el aluvión”.
En la República Checa, en cambio, desde hace algunos años los jóvenes de los Focolares ayudan gratuitamente a las personas necesitadas, realizando trabajos de todo tipo en las casas y en las plazas públicas. Alentados por los testimonios de proximidad escuchados durante la Escuela Fuego, los chicos también quisieron hacer lo mismo. “Sabiendo que en nuestro país –cuentan– hay algunas casas parroquiales abandonadas pero que se están reparando a través de un proyecto llamado ‘casas parroquiales vivas’, nos hemos ofrecido para refaccionar las de Křivoklát que ahora podrán atender a familias, niños y jóvenes de varias comunidades”. Se han involucrado en la iniciativa unos 70 entre chicos y chicas de 12 a 18 años, junto a algunos padres y animadores. “Hemos derribado muros, reparado paredes, pintado puertas y ventanas, arreglado jardines –nos siguen contanto–. “En Křivoklát también hay un hermoso castillo y entonces, para hacer participar a la población que vive en las cercanías, invitamos a la gente a un concierto de beneficencia de alto nivel ejecutado por nuestros amigos del Prague Cello Quartet”. Al final no faltaron las sorpresas: gracias al alcalde, en esos días, los chicos pudieron pasar las noches justamente ¡dentro del castillo!
Este año la Escuela Fuego se inserta en la celebración de la conclusión del Jubileo y quiere volver a encender la esperanza en el corazón de muchos. Además, dará el puntapié inicial al año en el que se celebran los 60 años del Movimiento Gen, acrónimo de Generación Nueva, las jóvenes generaciones del Movimiento de los Focolares. El 2026 será el año en el que se dará una mirada al camino recorrido: la vida de tantos niños, chicos y jóvenes que han generado proximidad y un cambio en ellos y alrededor de ellos, una manera concreta de trabajar al lado de muchos otros en la construcción de un mundo más unido y de paz.
Ana Tano, Paola Pepe, Fiorella Tassini

