En el 2025, con incertidumbre y mucha fé, lo hicieron todos los sábados, logrando más 4800 raciones, con el aporte de tiempo y donaciones.
En esta Navidad quisieron hacer un regalo personal a cada persona de la calle, con una invitación con nombre propio, y le pidieron juntos a Jesús, así llegaron los zapatos, la comida y todo lo demás que se necesitaba para los 152 invitados.
En medio de juegos y concursos, se dieron pasos en el camino de la construcción de la paz cotidiana. Cada juego representó un día de la Novena Navideña.

