Días de bendiciones en La Ceja, visita de Paola a la comunidad

Visita de Paola – foc. Cartagena – a la comunidad de La Ceja (13,14,15 febrero 2026)

¡Los días vividos en la Ceja el pasado fin de semana, fueron de muchas bendiciones!

Empezando por el sábado, fuimos como primera cosa a visitar el Centro de las hermanas de Caridad de Santa María, fundadas por la Madre Clariach.  En esta Escuela hay un comedor para niños de alto riesgo y las hermanas hacen todo un trabajo de acogida, le dan comida, hacen con ellos las tareas escolares, actividades musicales, de arte, lúdicas.  Se está pensando que tal vez se podría hacer una acción permanente de la comunidad de la Ceja como voluntariado para ayudar a las hermanas con estos niños.

Después de eso fuimos a la Eucaristía en una linda capilla que se llama Chiquinquirá, poniendo en las manos de Dios todas nuestras realidades.

Luego compartimos una rica merienda donde estaba presente también el seminarista Edinson de Florencia Caquetá, que pero en este momento está en el seminario de la Ceja, muy contento y muy comprometido con el Ideal.

Fuimos a almorzar, y después en la Escuela de La Lomitas que es animada por Diana Cristina, que fue una gen y que todo lo que hace es fruto del Ideal en su vida, con niños rurales.  Nos mostró muchas cosas muy lindas de la Escuela que hace con una pasión, un amor y un cariño espectaculares.

En la tarde fuimos al encuentro de la Palabra de Vida en la casa de doña Nena. Éramos casi 30 personas, desde 7 años hasta 90 y pico años; quien conocía el Ideal hace 50 años, quien acababa de conocerlo, pero todos nos sentíamos familia. Fue un momento muy rico. Nos presentamos alrededor de un lindo escrito de Chiara, compartimos una rica merienda, celebramos el cumpleaños  de algunas personas que cumplieron años en estos días, y compartimos la Palabra de Vida y varias experiencias.

En la noche fuimos a casa de Elkin y Claudia, para compartir una cena, conocernos aún más, jugar, charlar con mucha alegría.

El día siguiente fuimos al parque de Tutucán en Rionegro, un lindísimo parque muy bien organizado, con muchas cosas para hacer y para ver, un espacio bonito que nos permitió crecer aún más en el conocimiento reciproco; dedicamos un tiempo a leer algunas pequeñas meditaciones de Chiara, y terminamos con la Eucaristía en el mismo Parque, agradeciendo Dios por permitirnos vivir estos días en plena unidad y con mucha alegría.

Agradeciendo a Dios por permitirnos vivir estos días… que alguien definió como una pequeña Mariapolis.

                                                             Con mucho cariño, la comunidad de La Ceja